En el Google Cloud Summit de Doha, los agentes de IA centran la atención mientras Catar amplía la formación y las pruebas, y crecen las dudas sobre la supervisión y el empleo.
La inteligencia artificial está dejando atrás la mera generación de textos, imágenes y respuestas. Ahora, los desarrolladores intentan que la IA ejecute tareas en nombre de los usuarios.
La transición hacia sistemas autónomos o "IA agente" fue uno de los ejes centrales del Google Cloud Summit en Doha, donde la compañía celebró los tres años desde la puesta en marcha de su infraestructura de nube en Catar.
La IA generativa crea contenido en respuesta a una petición, mientras que los agentes de IA van más allá y recorren los pasos necesarios para completar una tarea.
"La IA generativa, en esencia, es cuando se utiliza la IA mediante grandes modelos de lenguaje para crear contenido completamente nuevo", explicó a Euronews Alex Rutter, director general del negocio de Inteligencia Artificial de Google Cloud en Europa, Oriente Medio y África.
"La IA agente está mucho más centrada... en el flujo de los procesos de negocio", añadió.
De responder preguntas a realizar tareas
Una de las áreas que analizan las empresas es el trabajo repetitivo que exige comprobar información en distintos sistemas.
Rutter puso como ejemplo la conciliación de facturas, en la que los datos de una factura deben contrastarse con los registros de pagos y proveedores antes de aprobar un desembolso.
"Un agente resulta especialmente adecuado para ese tipo de trabajo de bases de datos muy repetitivo, en el que puede aportar un nivel de eficiencia muy significativo", señaló.
Sin embargo, cuanto más se permite actuar de forma autónoma a la IA, más importante se vuelve la supervisión humana.
Rutter explicó que, por ahora, Google defiende mantener a las personas implicadas en la revisión de los resultados que producen los agentes de IA.
"Seguimos defendiendo que, en esta fase, haya siempre una persona en el circuito que verifique para la empresa los resultados que está viendo, aunque las personas se centran en las excepciones y no en todo el conjunto de datos", afirmó.
El grado de supervisión necesario depende tanto de la tarea como del nivel de tolerancia al riesgo de cada organización, según Rutter. En ámbitos como la medicina, sostuvo que la IA debe apoyar la toma de decisiones de los profesionales clínicos, no sustituirla.
Catar refuerza la formación y las pruebas en IA
Google Cloud aprovechó la cumbre de Doha para conmemorar el tercer aniversario de su región local de nube y anunciar un nuevo programa nacional de capacitación junto con Qatar Digital Academy.
Según Google Cloud, se espera que el programa ofrezca más de 50.000 oportunidades de aprendizaje en Catar de aquí a 2030, con formación dirigida a distintos colectivos como trabajadores, directivos y desarrolladores.
Ghassan Kosta, director general regional de Google Cloud para Catar, Omán, Baréin e Irak, afirmó que la empresa también está ampliando sus servicios para dar soporte a sistemas de IA más avanzados.
"Estamos redoblando nuestros servicios para adaptarnos a esta era de IA agente", declaró Kosta a Euronews.
"En nuestros centros de datos, para seguir el ritmo de la evolución de la tecnología y de la propia IA, es imprescindible contar con la infraestructura adecuada", añadió.
Otra iniciativa anunciada en la cumbre es un laboratorio de innovación impulsado por el Ministerio de Comunicaciones y Tecnología de la Información de Catar (MCIT) en colaboración con Google Cloud.
Amna Al Kaabi, jefa de Tecnologías Emergentes en el ministerio, explicó a Euronews que el laboratorio permitirá probar proyectos de IA antes de que se pongan en marcha.
"El valor esencial de esta colaboración está en vincular la experimentación tecnológica dentro del laboratorio con las necesidades reales de los distintos sectores", señaló Al Kaabi, que añadió que el objetivo es ayudar a que los proyectos pasen 'de la fase de prueba de concepto a implantaciones sostenibles en el mundo real'.
Qué ocurre con el empleo
Esa capacidad de trasladar más tareas a la IA vuelve a situar el debate en torno al empleo.
Rutter advirtió de que sigue siendo difícil prever esos cambios, aunque considera que la gestión de agentes de IA acabará formando parte del trabajo de algunas personas.
"Creo que algo muy tangible es que habrá gestores sin personas a su cargo, después gestores de agentes y, más adelante, personas que gestionen conjuntamente a trabajadores y agentes", apuntó.
Eso podría traducirse en que algunos empleados terminen gestionando agentes de IA como parte de sus funciones.
Pero Rutter reconoció que es difícil prever a qué ritmo se producirá ese cambio. Por ahora, las empresas siguen analizando en qué casos les resultan útiles los agentes de IA y qué nivel de supervisión humana requieren.