Una fábrica de vidrio, un departamento secreto para desarrollar fibra óptica y una región fronteriza. Estos son los elementos detonantes del desarrollo de la fabricación de la fibra óptica letona, un saber hacer que comenzó a desarrollarse en secreto en tiempos soviéticos en Līvāni.
La región de Latgalia, situada al este de Letonia y fronteriza con Rusia es considerada la cuna de la industria de la fibra óptica en Letonia. Todo comenzó “en Līvāni, cerca de la frontera oriental de Letonia. Līvāni es una pequeña ciudad con una larga tradición industrial. Y esta historia comenzó aquí con la fábrica de vidrio, que producía vasos y jarrones de vidrio para toda la Unión Soviética”, explicaSanta Vucina, responsable de calidad de Lightguide, una de las empresas letonas líderes en este sector.
Una tradición que surgió en una misión secreta y forjó un saber hacer local
“A principios de los años ochenta se creó lo que entonces se conocía como el departamento secreto, dedicado específicamente a la fibra óptica y, como de costumbre, todos los avances científicos tienen un punto de partida. En este caso, comenzó con el desarrollo de fibras ópticas para aplicaciones militares y espaciales. Los fundadores de esta empresa también formaron parte del equipo que inició la tradición de la fibra óptica en Līvāni. Con el paso del tiempo, este equipo de ingenieros de gran talento logró preservar esta tecnología. A pesar de los cambios económicos y del nuevo orden mundial, consiguieron mantener esta especialización en esta pequeña ciudad. Este conocimiento y esta especialización no se importaron de ningún otro lugar. Son locales. Nacieron y se desarrollaron aquí desde el principio”, afirma.