Las infecciones por virus, bacterias y parásitos provocaron en 2024 unos 2,3 millones de nuevos casos de cáncer, concentrados sobre todo en países de renta baja y media.
En 2024, alrededor de 2,3 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo se atribuyeron a infecciones por virus, bacterias y parásitos. Esto representa el 12% de todos los nuevos casos de cáncer detectados globalmente, según un nuevo estudio de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), la agencia del cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"A pesar de los avances en vacunación y cribado, los cánceres relacionados con infecciones siguen siendo un importante desafío global, y la carga recae de forma desproporcionada en las poblaciones de los países de ingresos bajos y medios", afirma la científica de la División de Vigilancia del Cáncer de la IARC, Harriet Rumgay, coautora del estudio.
"Los resultados ponen de relieve el papel fundamental que puede desempeñar el control de las infecciones para reducir la carga global del cáncer", añade.
Los autores recomiendan un abanico de medidas que abarcan la prevención primaria, el cribado, el tratamiento, la investigación y las políticas públicas, desde ampliar las vacunas ya disponibles y desarrollar otras nuevas hasta introducir medidas específicas de control de parásitos y mejorar las pruebas diagnósticas.
"La inversión en nuevas herramientas de prevención podría tener el mayor impacto", señala el coautor principal del estudio, Gary Clifford.
Una de esas posibles inversiones futuras podría dirigirse a infecciones como el virus del herpes de Epstein-Barr (VEB), uno de los virus humanos más comunes del mundo, para el que no existe una vacuna aprobada, apunta Clifford. Esta infección puede provocar seis tipos diferentes de cáncer, entre ellos cáncer de garganta o de estómago.
El VEB es solo uno de los 12 agentes infecciosos cancerígenos para los seres humanos, entre los que se incluyen varios virus, una bacteria y parásitos.
¿Cuáles son las infecciones más frecuentes?
La principal causa infecciosa de cáncer es Helicobacter pylori, una bacteria que infecta el estómago y que a menudo provoca úlceras gástricas. En 2024 causó 760.000 nuevos casos de cáncer, el 4% del total.
Esta bacteria se asocia a tres tipos de cáncer: cáncer gástrico no cardial, cáncer gástrico cardial y una forma de linfoma no Hodgkin que se desarrolla en ese órgano.
El virus del papiloma humano (VPH) ocupa el segundo lugar, responsable de 750.000 nuevos casos, seguido del virus de la hepatitis B (VHB).
El VPH puede causar ocho tipos de cáncer, que van desde el cáncer de cuello uterino y de pene hasta el de laringe. Los autores señalan que todos los cánceres de cuello uterino pueden atribuirse al VPH, lo que convierte al virus en un objetivo clave para las estrategias de cribado y vacunación.
Desigualdades geográficas
Aunque los cánceres relacionados con infecciones pueden afectar a cualquier persona, la carga no se reparte de manera equitativa en el mundo. El estudio detecta desigualdades marcadas, ya que los países de ingresos bajos y medios concentran casi tres cuartas partes del total.
Asia oriental registró en 2024 el mayor número de cánceres atribuibles a infecciones, con 990.000 casos, el 42% del total mundial, impulsados en gran medida por H. pylori y la hepatitis B.
África subsahariana presentó la mayor proporción de todas las regiones, con una cuarta parte de todos los cánceres vinculados a infecciones, debido en gran medida a las altas tasas de cáncer asociado al VPH.
Las regiones menos afectadas fueron el norte, el oeste y el sur de Europa, Norteamérica y Oceanía.
Estas desigualdades geográficas también reflejan diferencias en las políticas y estrategias de prevención.
El estudio señala que, en Asia oriental, por ejemplo, Japón, Corea del Sur y China han implantado programas de cribado poblacional mediante endoscopia para hacer frente a las altas tasas de cáncer gástrico, principalmente causado por Helicobacter pylori.
Como el cribado endoscópico es invasivo y costoso, varios países europeos están probando programas de 'screen-and-treat' frente a H. pylori, que utilizan pruebas no invasivas para detectar la infección y eliminarla con antibióticos específicos.