Pike tenía 18 años cuando ella y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer, de 19, en un campamento de formación laboral para jóvenes.
La reclusa del corredor de la muerte en Tennessee, Christa Pike, ha sido trasladada a un hospital este jueves después de que las autoridades "no lograran" llevar a cabo su ejecución, según sus abogados, mientras testigos han informado de que la condenada por asesinato seguía respirando pese a dos inyecciones destinadas a matarla.
Pocas horas antes, el Tribunal Supremo de Estados Unidos había despejado el camino para que Pike se convirtiera en la primera mujer en morir mediante inyección letal en el estado sureño de Tennessee en 200 años.
Las autoridades penitenciarias de Tennessee no han confirmado públicamente el resultado de la ejecución, que ha incluido dos inyecciones de pentobarbital.
"Esta noche, el Estado de Tennessee una vez más ha fracasado en llevar a cabo una ejecución conforme a la ley", afirmaron los abogados de Pike en un comunicado.
"Christa está recibiendo tratamiento en un hospital cercano. No se nos ha informado sobre su estado". La ejecución de Pike estaba prevista para las 10:00 (17:00 CET) en la Riverbend Maximum Security Institution, donde testigos, incluidos periodistas, estaban presentes durante la administración de las inyecciones.
"Parece que esto no ha salido como se suponía que debía salir", dijo el periodista de investigación John North, de 'WBIR', que fue testigo en el lugar de la ejecución, y añadió: "Cuando salimos del edificio, hasta donde sabíamos, probablemente seguía viva".
Durante la retransmisión en directo se vio una ambulancia con las luces encendidas salir del lugar de la ejecución, aunque no está claro si trasladaba a Pike.
El procedimiento de ejecución siguió adelante horas después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos dictaminara que podía llevarse a cabo, con las magistradas de tendencia liberal Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson emitiendo votos discrepantes.
"La decisión del Tribunal... impide innecesariamente que ese (tribunal) inferior pueda considerar debidamente la alegación de Pike", escribieron las juezas discrepantes.
"Lo que es peor, el Tribunal concede un alivio tan extraordinario únicamente para permitir que el Estado ejecute a Pike antes de que la litigación sobre su condena haya seguido debidamente su curso en los tribunales inferiores".
Consideraciones sobre la salud mental
El caso ha reavivado el debate sobre la pena de muerte para delincuentes jóvenes.
Pike tenía 18 años cuando ella y su novio golpearon y mataron a Colleen Slemmer, de 19, en un campamento de formación laboral para jóvenes.
El asesinato recibió atención nacional después de que el cuerpo de Slemmer fuera hallado con un pentagrama, símbolo a menudo asociado al satanismo, grabado en el pecho.
Los abogados de Pike han defendido que se le conceda la clemencia debido a su corta edad y a los problemas de salud mental que padecía en el momento del crimen.
"Tenía 18 años cuando cometió su delito y sufría una enfermedad mental grave", escribieron en una petición de clemencia dirigida al gobernador de Tennessee, Bill Lee, que dijo que no intervendría.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos había rechazado el martes una solicitud de suspensión de la ejecución, en la que se argumentaba que la historia de Pike como víctima de agresión sexual, su trastorno de estrés postraumático y una afección sanguínea implicaban que la inyección letal le causaría "sufrimiento innecesario".
Expertos independientes en derechos humanos de la ONU instaron al Gobierno de Estados Unidos y a las autoridades de Tennessee a "detener de inmediato" la ejecución y conmutar su condena a muerte.
"La ejecución de Pike marcaría la culminación de una trayectoria de sufrimiento físico y psicológico grave, marcada por abusos en la infancia y casi tres décadas de aislamiento en el corredor de la muerte", señalaron.
En Estados Unidos, solo 18 mujeres han sido ejecutadas desde 1976, según el Death Penalty Information Centre.