El primer ministro Kyriakos Mitsotakis envía una carta a Bruselas reclamando más margen fiscal para frenar el impacto en hogares y empresas. En este 2026, el encarecimiento del gas y el petróleo derivado del conflicto en Oriente Medio estrecha el presupuesto de los países más endeudados.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha pedido a la Comisión Europea que "actúe" y conceda a los Gobiernos nacionales más margen fiscal para proteger a los hogares y a las empresas frente a un nuevo choque de precios de la energía, según una carta a la que ha tenido acceso 'Euronews'.
"Necesitamos más margen para proteger a nuestros ciudadanos y a nuestras empresas (...) Debemos encontrar la flexibilidad adicional necesaria dentro del Marco de Gobernanza Económica para permitir que los Estados miembros adopten medidas adicionales de apoyo (...) preservando al mismo tiempo la sostenibilidad fiscal", señala la carta fechada el 30 de septiembre.
En su misiva, dirigida a la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y al presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, Mitsotakis advirtió de que la última crisis energética en Europa está durando más de lo previsto, mientras que el aumento de los ataques contra instalaciones energéticas en Oriente Medio amenaza con convertirla en un desafío tanto económico como político para Atenas.
Grecia tiene la mayor deuda pública entre los 27 Estados miembros de la UE. Aunque la economía del país está creciendo, una oleada de generosas subvenciones públicas y amplias rebajas fiscales está dificultando mucho más la reducción de ese enorme endeudamiento.
Para ayudar a las familias a hacer frente al aumento de los costes, Atenas ha estado concediendo importantes ayudas en efectivo para las facturas de energía, el combustible y la agricultura. Al mismo tiempo, Mitsotakis ha recortado los impuestos sobre la renta y sobre la propiedad para contentar a los votantes y dar impulso a las empresas de cara a las elecciones legislativas previstas para 2027.
Reducir artificialmente el precio de la energía
Varios países de la UE ya han gastado miles de millones de euros en rebajas fiscales y subvenciones para protegerse de la escalada de precios. Pero los Gobiernos están llegando a un punto de inflexión en el que "no hay dinero", como lo expresó sin rodeos el primer ministro belga, Bart De Wever, cuando descartó medidas generales para hacer frente al aumento del coste de la energía.
El dirigente griego recordó las fuertes subidas de precios desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra contra Irán el 28 de febrero: los precios de la gasolina antes de impuestos en la UE han aumentado un 53%, el diésel un 66%, mientras que el gas ha pasado de algo más de 30 euros/MWh a alrededor de 70 euros/MWh.
En la mayoría de los países de la UE, el precio de la electricidad ha superado los 100 euros/MWh en el último mes, frente a los 42 euros/MWh anteriores a la perturbación en Oriente Medio, con algunos mercados acercándose o incluso superando los 200 euros/MWh. Mitsotakis señaló que el problema ya no son solo los costes energéticos, sino su efecto en cadena sobre la inflación general y la capacidad de los hogares para asumirla.
Grecia propone que las medidas nacionales temporales de apoyo a consumidores y empresas puedan quedar excluidas, hasta cierto límite, del indicador de gasto neto de la UE, un tope al gasto público que fija hasta qué punto puede aumentar un Gobierno nacional su presupuesto corriente.
También plantea que los ejecutivos puedan contabilizar los ingresos adicionales por IVA generados por una inflación inesperadamente elevada vinculada a los precios de la energía.
Si la Comisión Europea tiene en cuenta estas medidas, daría a los Gobiernos más margen fiscal para subvencionar o apoyar de otro modo a ciudadanos y empresas sin la misma presión de las normas fiscales de la UE.
El dirigente griego espera que la petición se debata en la reunión de ministros de Energía que se celebrará en Bruselas a finales de octubre y en la cumbre del próximo año de jefes de Estado y de Gobierno de la UE.
"No es políticamente aceptable que la principal línea de actuación propuesta hasta ahora por la Comisión sea simplemente reducir la demanda de energía. Necesitamos tener en la agenda un conjunto más amplio de ideas que respondan a la urgencia del momento actual", recoge la carta.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también instó a la presidenta von der Leyen a relajar las normas fiscales, tal como declaró la dirigente italiana el 30 de septiembre, según medios locales.
Meloni ya ha pedido una mayor flexibilidad fiscal, dado que Italia tiene la segunda mayor deuda pública de la UE.