Las nuevas normas, anunciadas por el primer ministro británico Andy Burnham, ya han entrado en vigor.
El Reino Unido ha anunciado que las aerolíneas ya no podrán cobrar a los padres por garantizar asientos junto a sus hijos.
Las nuevas normas, que han entrado en vigor hoy, 2 de octubre, se aplican a menores de 14 años que viajen con un progenitor o un adulto acompañante.
Antes del cambio de normativa, a un padre y a su hijo se les podía cobrar hasta 104 libras (122 euros) en un billete de ida y vuelta por reservar asientos contiguos.
Los pasajeros también podrán corregir sin coste los errores sencillos en los nombres de las reservas. Hasta ahora, algunas aerolíneas cobraban hasta 40 libras (47 euros) por hacerlo.
"Los padres no deberían tener que notar el golpe en el bolsillo solo para sentarse junto a su hijo en un vuelo, o por corregir un simple error en una reserva", afirmó la ministra de Transportes del Reino Unido, Heidi Alexander.
"Por eso estamos eliminando estos cargos innecesarios para todas las aerolíneas, otra solución para el día a día que ayudará a devolver dinero al bolsillo de la gente y dará a los hogares un poco más de aire".
"Estas reformas de sentido común harán que volar sea más seguro para el personal y los pasajeros y protegerán a la gente de cargos innecesarios, independientemente de con qué aerolínea vuelen".
Según las nuevas normas de la Unión Europea (UE) sobre pasajeros aéreos, que aún no han entrado en vigor, se debe asignar a los padres un asiento junto a su hijo, siempre que tenga menos de 14 años, sin coste adicional. Lo mismo se aplica a quienes acompañen a una pasajera embarazada o a un pasajero con discapacidad o movilidad reducida.
Las normas propuestas, que podrían entrar en vigor el próximo año, también permitirán corregir gratuitamente errores de ortografía o actualizar datos administrativos en los nombres.
Además, la regulación prohibiría a las aerolíneas cobrar a los pasajeros ya facturados por imprimir la tarjeta de embarque.
Respuesta del consejero delegado de Ryanair
El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, conocido por hablar sin tapujos, ha cargado contra la medida del Reino Unido y sostiene que tales tasas no existen. Según Ryanair, los pasajeros disponen de un periodo de gracia de 24 horas para corregir pequeños errores de ortografía.
"No hay tasas para que los niños se sienten con sus padres en las aerolíneas del Reino Unido, ni tasas por hacer pequeños cambios de ortografía en las reservas", afirmó.
"La nota de prensa de [Alexander] está diseñada para tapar los daños que este Gobierno laborista ha infligido al transporte aéreo del Reino Unido al elevar el APD del Reino Unido a 15 libras (17,63 euros) por billete (60 libras (70,53 euros) para una familia de 4) en 2026, y su inexplicable incapacidad para destituir al fracasado y sobrepagado consejero delegado de NATS, Martin Rolfe, de su puesto de 1,4 millones de libras (1,65 millones de euros) pese a 'asumir la responsabilidad' por 4 colapsos del sistema ATC en el Reino Unido en los últimos cuatro años, cuando ningún otro sistema ATC europeo ha sufrido ningún colapso".
Los pasajeros conflictivos se incorporarán a una lista
Al mismo tiempo, el Gobierno británico ha anunciado (fuente en inglés) que trabaja con las aerolíneas y los sindicatos para crear un nuevo sistema de intercambio de información sobre pasajeros persistentemente conflictivos.
El año pasado, las aerolíneas registraron más de 1.000 incidentes graves protagonizados por pasajeros conflictivos.
La medida permitirá que las aerolíneas comprueben si otros operadores han vetado a determinados pasajeros y, en caso de que se considere necesario, extender ese veto a sus propios vuelos.