Moscú ordenó expulsar al personal de la embajada y el consulado húngaros semanas después de que Budapest echara a diez diplomáticos rusos en septiembre, su primera medida desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
Rusia expulsó el jueves a un grupo de diplomáticos húngaros, después de que Hungría ordenara el mes pasado la salida de 10 diplomáticos rusos, un gesto que marca una ruptura clara con la etapa del ex primer ministro Viktor Orbán, que mantuvo vínculos más estrechos con Moscú que cualquier otro líder de la Unión Europea (UE).
El encargado de negocios húngaro, Gábor Gergics, fue citado en el Ministerio de Exteriores ruso, donde se le comunicó que personal de la embajada de Hungría en Moscú y de los consulados en San Petersburgo y Kazán debía abandonar el país en un plazo de dos semanas.
Moscú calificó la expulsión inicial del 8 de septiembre por parte de Hungría como un acto "infundado y abiertamente poco amistoso". Budapest ha reconocido la decisión de Moscú, pero ha asegurado que mantiene su postura.
"Hungría no está interesada en una escalada de las tensiones diplomáticas. Pero mantenemos nuestra decisión, adoptada por motivos de seguridad nacional. Nuestras misiones siguen funcionando plenamente y Hungría mantendrá su presencia diplomática en Rusia", escribió el Ministerio de Exteriores húngaro en X.
La ministra de Exteriores húngara, Anita Orbán, señaló en el momento de la primera expulsión que los diplomáticos rusos "habían participado en actividades en Hungría que son inaceptables para diplomáticos según la Convención de Viena".
Estas expulsiones recíprocas se producen tras un giro en la política exterior húngara desde que el primer ministro, Péter Magyar, asumió el cargo a principios de este año.
A finales de agosto, las instrucciones del nuevo Gobierno a su delegación ante la Asamblea General de la ONU describieron oficialmente a Rusia como una amenaza para Hungría y para el "orden global", condenaron su guerra total en curso en Ucrania y reafirmaron el apoyo a la soberanía ucraniana y a su derecho a la autodefensa.
Hungría también busca mejorar sus relaciones con Kiev, aunque Budapest está bloqueando la apertura de nuevos capítulos de negociación de adhesión a la UE con Ucrania para lograr concesiones sobre los derechos de la minoría húngara del país.
Orbán, que estuvo en el poder durante 16 años hasta la derrota de su partido, Fidesz, en las elecciones generales de este abril, se mostró abiertamente cercano al Kremlin y se negó a sumarse a los demás Estados miembros de la UE en la expulsión de diplomáticos rusos tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022.
Tras la invasión, realizó varias visitas a Moscú y utilizó en repetidas ocasiones el veto de Hungría en el Consejo Europeo para bloquear iniciativas relacionadas con Ucrania. Magyar ha prometido mantener unas relaciones "pragmáticas" con Moscú durante su mandato.