El presidente taiwanés, Lai Ching-te, condenó el incidente y cargó contra China por su desprecio a los derechos humanos y la represión de las libertades, que calificó de "bárbaro".
El FBI detuvo en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles a una mujer cuando abandonaba el país y la ha acusado de presuntamente espiar a la familia del presidente de Taiwán para China.
Según el FBI, Wanying Zhang, también conocida como Heather, vigiló al hijo del presidente taiwanés y a su familia para el Gobierno chino mientras se encontraba en Estados Unidos.
Zhang, de 34 años, fue detenida acusada de trabajar para China como agente no registrada, anunció en redes sociales el asistente del fiscal estatal estadounidense, Bill Essayli. Añadió que Zhang tomó fotografías y vídeos de sus objetivos y envió información sobre las matrículas de los vehículos a responsables chinos.
Fue detenida cuando se disponía a abandonar el país en un vuelo con destino a China. Su nacionalidad no estaba clara y no se pudo determinar qué abogado la representa. Está previsto que comparezca este lunes ante un tribunal federal en Los Ángeles.
La Oficina Presidencial de Taiwán ha confirmado que los familiares del presidente Lai Ching-te eran los objetivos, sin especificar si se trataba del hijo del mandatario, y ha afirmado que "se trata de un caso clásico de represión transnacional".
"Taiwán condena en los términos más enérgicos estos actos bárbaros, que ignoran los derechos humanos y la soberanía nacional y tienen como objetivo reprimir, amenazar o incluso dañar a quienes defienden la libertad y la democracia o a sus familias, ya que este comportamiento no debería tolerarse en el mundo civilizado", señaló en un comunicado la portavoz Karen Kuo.
China y Taiwán se separaron tras una guerra civil en 1949, pero Pekín reclama la isla como parte de su territorio.
Lai, que fue elegido para el cargo en 2024, ha señalado que Taiwán y Pekín no se pertenecen entre sí y que "la República Popular China no tiene derecho a representar a Taiwán". China le considera un separatista y lo ha calificado de "destructor de la paz".
Desde que asumió el cargo, Lai ha incrementado de forma notable el gasto en Defensa de Taiwán, y se ha comprometido en particular a aumentar el presupuesto militar del 3% al 5% del PIB, además de impulsar un presupuesto especial para la construcción de un sistema de Defensa aérea T-Dome.