Como otros países que mantienen relaciones diplomáticas formales con Pekín, Estados Unidos no reconoce a Taiwán como país, aunque Washington sigue siendo su principal aliado y proveedor de armas.
Taiwán no ha recibido ninguna notificación de una posible suspensión de la prevista venta de armamento por 14.000 millones de dólares (12.000 millones de euros) por parte de Estados Unidos a la isla autogobernada, afirmó este viernes un responsable del Gobierno, después de que el secretario en funciones de la Marina de Estados Unidos informara a un comité del Senado en Washington de que se estaban retrasando algunas ventas de material militar al exterior para garantizar que las Fuerzas Armadas estadounidenses disponen de munición suficiente para la guerra en Irán.
Pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sembrara dudas sobre la continuidad de las ventas de armas a Taiwán, que China reclama como parte de su territorio, el secretario en funciones de la Marina, Hung Cao, afirmó el jueves que estas operaciones se reanudarán cuando la administración lo considere oportuno.
"En estos momentos hemos decidido hacer una pausa para asegurarnos de que contamos con la munición que necesitamos para 'Fúria Épica'", declaró Cao ante la Subcomisión de Defensa de Asignaciones del Senado estadounidense, en alusión al nombre que la Administración Trump ha dado a la operación en Irán.
"Después, las ventas de material militar al exterior continuarán cuando la Administración lo estime necesario". Las autoridades taiwanesas han visto las informaciones, "pero por el momento no hay datos sobre posibles ajustes que vaya a introducir Estados Unidos en esta venta de armas", declaró el viernes la portavoz presidencial, Karen Kuo, al ser preguntada por las palabras de Cao.
China considera que Taiwán es una provincia rebelde que debe ser reunificada y puesta bajo su control, por la fuerza si fuera necesario. Al igual que otros países que mantienen relaciones diplomáticas formales con Pekín, Estados Unidos no reconoce a Taiwán como un Estado, pero Washington sigue siendo el principal aliado y proveedor de armas de la isla.
La Administración republicana de Trump autorizó en diciembre un paquete de armamento para Taipéi por valor de 11.000 millones de dólares (9.000 millones de euros), pero aún no ha avanzado.
Los legisladores estadounidenses aprobaron además en enero una venta adicional de armas a Taiwán por 14.000 millones de dólares, aunque la operación no puede seguir adelante hasta que Trump la remita formalmente al Congreso.
En una entrevista con 'Fox News' durante su regreso a Estados Unidos tras el viaje de la semana pasada a Pekín, Trump afirmó que las ventas de armas a Taiwán son "una ficha de negociación muy buena" en las relaciones de Washington con China.
El miércoles, con motivo de sus dos años en el cargo, el presidente taiwanés, Lai Ching-te, señaló que, si tuviera la oportunidad, le pediría a Trump que mantenga la compra de armas estadounidenses, que calificó de esenciales para la paz.
Una advertencia de China a Estados Unidos
Preguntado por las declaraciones de Cao, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, afirmó que "la oposición de China a la venta de armas de Estados Unidos a la región china de Taiwán es constante, clara y firme".
La semana pasada, durante la visita de Trump a Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, lanzó una seria advertencia y le dijo que la "cuestión de Taiwán" es el asunto más importante en las relaciones entre Estados Unidos y China y que ambos países podrían "tener choques e incluso conflictos" si no se gestiona adecuadamente.
Más tarde, Trump declaró a los periodistas que tenía que hablar con "la persona que dirige Taiwán", sin mencionar a Lai, al que Pekín considera un separatista. Un eventual encuentro entre Trump y Lai probablemente irritaría a China, que suele reaccionar con dureza a las visitas de políticos estadounidenses a Taiwán. Kuo, la portavoz de la Presidencia taiwanesa, afirmó el viernes que no había más información sobre una posible conversación entre Lai y Trump.