El Papa preside en Barcelona la misa de inauguración de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, en un acto histórico que culmina décadas de construcción del templo de Gaudí e incluye la bendición de su nueva aguja central.
La Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona vive este miércoles uno de los momentos más importantes de su historia reciente con la inauguración de la torre de Jesucristo, el elemento central y más alto del templo diseñado por Antoni Gaudí.
El acto está presidido por el Papa, que también celebra una misa solemne en el interior del templo antes de la bendición de la nueva aguja.
El papa León XIV ha aprovechado su homilía en la Sagrada Familia para lanzar un mensaje de paz y solidaridad con las víctimas de las guerras y la pobreza: “No podemos creer en Jesús y matar al inocente. No podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria”, señaló antes de bendecir la Torre de Jesús.
La ceremonia se celebra en el marco del centenario de la muerte de Antoni Gaudí y culmina décadas de construcción de la torre central, que alcanza los 172,5 metros de altura, convirtiendo la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo. El evento reúne a autoridades civiles, eclesiásticas y a miles de fieles en Barcelona.
Unas 8.000 personas participan en los actos previstos en el edificio diseñado por Gaudí, con 4.000 asistentes en el interior y otras 4.000 en el exterior que siguen en directo a través de pantallas la misa del Papa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su esposa han accedido al interior de la basílica de la Sagrada Família. Poco después también han entrado los reyes Felipe VI y Letizia, que ocuparán un lugar en el presbiterio del templo barcelonés, lugar destacado junto al altar del templo.
Tras la misa, el Papa pronunciará la homilía y posteriormente procederá a la bendición de la Torre de Jesucristo, coronada por una cruz monumental y concebida como el eje simbólico del conjunto arquitectónico.
El acto marca un hito en la historia del templo expiatorio, aún en fase de finalización. La Sagrada Familia continúa en construcción, con la fachada de la Gloria como principal fase pendiente.
A las puertas del inicio de la Copa del Mundo, el papa León XIV aprovechó la atención que genera el fútbol para lanzar un mensaje de unidad y solidaridad a través de sus redes sociales.
En su publicación, recurrió a una comparación entre este deporte y la vida para destacar la importancia de pensar en los demás y actuar en comunidad.
"El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar", escribió el Pontífice. "La vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos".
Siguiendo con el paralelismo futbolístico, añadió que "quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida".