Durante su visita a Tenerife, León XIV pidió una integración basada en derechos y responsabilidades, e instó a los inmigrantes a aprender el idioma, respetar las leyes y participar en la vida de sus comunidades de acogida.
El Papa León XIV aterrizó este viernes en Tenerife, la última parada de su gira por España, que también le ha llevado a Madrid, Barcelona y Gran Canaria. La visita del pontífice al archipiélago canario ha estado marcada por la crisis migratoria que afecta a las islas, una de las principales puertas de entrada a Europa para miles de personas que cruzan el Atlántico desde África.
En el último día de su viaje, el líder de la Iglesia católica lanzó un llamamiento a favor de los inmigrantes y pidió redoblar los esfuerzos para proteger a quienes emprenden estas peligrosas rutas, al tiempo que defendió la importancia de la integración en las sociedades de acogida. "El amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad", dijo.
Durante un encuentro en Tenerife con organizaciones que trabajan con inmigrantes, León XIV describió la integración como un proceso de responsabilidad compartida. Según explicó, quienes llegan a un nuevo país deben aprender el idioma, respetar las leyes, conocer las costumbres locales y participar activamente en la vida de la comunidad.
El pontífice también advirtió de que las dificultades de los inmigrantes no terminan cuando alcanzan suelo europeo. Muchos, señaló, afrontan una especie de "naufragio silencioso" tras su llegada, al encontrarse solos, sin redes de apoyo, empleo o seguridad, y expuestos a situaciones de explotación y abuso.
Horas antes, durante una visita al centro de acogida de Las Raíces, en Tenerife, donde residen cientos de inmigrantes, León XIV subrayó que la experiencia de la migración forma parte de la condición humana. "Todos, de algún modo, somos migrantes", afirmó ante los asistentes, al recordar que, desde la perspectiva cristiana, la vida es un camino compartido hacia una misma meta.
El Papa aprovechó además su visita para lanzar un mensaje directo contra las mafias dedicadas al tráfico de personas. Dirigiéndose a quienes organizan las rutas migratorias irregulares, les instó a abandonar estas prácticas y a reflexionar sobre el sufrimiento que provocan.
La estancia de León XIV en Canarias concluye con una misa multitudinaria al aire libre en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde se espera la asistencia de decenas de miles de fieles.