Reino Unido afronta su quinta ola de calor este verano, mientras Francia mantiene 80 departamentos en alerta naranja en los últimos días de la canícula estival.
Gran parte de Europa occidental, especialmente Reino Unido y Francia, volverá a sufrir una ola de calor este jueves, mientras los países acusan la presión sobre los recursos, la economía y los servicios.
Los meteorólogos prevén que el mercurio alcance hasta 38ºC en el centro y el sureste de Inglaterra, apenas por debajo del récord de agosto de 38,5ºC registrado en 2003. Será la quinta ola de calor del verano en el país. La Met Office señaló a comienzos de esta semana que bastan unas condiciones medias en lo que queda de agosto para batir el récord del año pasado como el año más caluroso.
Para un país que en gran medida no está preparado para soportar estas temperaturas, han sido unas semanas especialmente incómodas. El aire acondicionado es una rareza fuera de tiendas y oficinas. Trabajar ha sido especialmente difícil en los hospitales, donde, según el Royal College of Nursing, se han dado casos de enfermeras que se desvanecen por agotamiento debido al calor.
"Cuando el personal de enfermería se desmaya, se siente mareado, enfermo o incluso acaba ingresado en los mismos hospitales en los que trabaja porque sus centros no pueden hacer frente al calor, queda claro hasta qué punto se les está fallando", declara la directora general y secretaria general del RCN, la profesora Nicola Ranger.
La mayor parte del país se encuentra ya oficialmente en situación de sequía, lo que añade presión sobre los recursos hídricos destinados a los hogares, la agricultura y el medio ambiente, que deben buscar medidas de contención a corto y largo plazo frente al cambio climático provocado por el ser humano.
Ola de calor en Francia, la mayor parte del país en alerta naranja
En Francia, la ola de calor ha puesto a 80 departamentos en alerta naranja hasta el viernes, mientras el Gobierno calcula que estos episodios sucesivos de calor extremo este verano podrían costar entre 10.000 y 15.000 millones de euros.
Salvo una parte del noreste, tres departamentos pirenaicos, Lozère y Haute-Loire, que se encuentran en alerta amarilla, el resto de Francia está en alerta naranja y afronta otra jornada de temperaturas muy altas. Este episodio de ola de calor "alcanza su pico el jueves y el viernes", estima Météo-France.
Las temperaturas más altas se registrarán desde Centre-Val de Loire hasta Nouvelle-Aquitaine, donde las máximas oscilarán "entre 38 y 40ºC, e incluso algo más en puntos concretos. En Île-de-France se acercarán a los 38ºC", añadió.
La cuestión del acceso al agua también centra la atención ante un verano extremadamente caluroso y seco. "Nuestra primera prioridad sigue siendo, obviamente, el suministro de agua potable, que ya está sometido a presión en varias zonas, en concreto hoy en 50 departamentos franceses", afirma Monique Barbut, ministra de Transición Ecológica.
Según el Gobierno, "más de 40.000" personas se ven afectadas por cortes en el suministro de agua corriente. Europa es el continente que se calienta más rápido del planeta y en algunos lugares carece de medios para hacer frente al calor. Las olas de calor repetidas han alimentado un verano históricamente caluroso, con sequías e incendios forestales, y han contribuido a la muerte de miles de personas hasta ahora.