Polonia es, con diferencia, el país más estresante para conducir de toda Europa, por delante de Reino Unido, Alemania, Francia y España, según un estudio. Pero ¿cuáles son las carreteras más incómodas del continente?
Autopistas congestionadas, socavones enormes y carreteras peligrosas. Todo ello puede convertir a Polonia en el reto definitivo para los conductores noveles. Según un nuevo estudio de 'Czechvignette', sus carreteras son las más difíciles de afrontar en Europa, con una puntuación de 99,43 sobre 100. El informe evaluó las autopistas en función de factores como el nivel de congestión, la calidad del firme y la densidad de vehículos, cuanto más alta la puntuación, más estresantes resultan las vías.
Polonia combina algunos de los niveles de congestión más altos (54,77) con una calidad de firme deficiente (4,3 sobre siete) y, lo que es más grave, una de las tasas de mortalidad en carretera por millón de habitantes más elevadas (52).
El primer puesto de Polonia "no sorprende", explicó a Europe in Motion el consejero delegado de 'Czechvignette', Mattijs Wijnmalen, ya que el país tiene "más vehículos en circulación de los que su infraestructura puede soportar con holgura".
"Un conductor novel que cruza a Polonia por el antiguo tramo de la A18 desde Alemania experimentará de inmediato un fuerte ruido de los neumáticos a velocidad de autopista, que solo mejora cuando cambia la demarcación responsable del mantenimiento", señaló. "Ese cambio brusco en la calidad de la calzada es realmente exigente, con independencia de las medias nacionales".
La vecina República Checa se sitúa en segundo lugar, con una puntuación de estrés de 94,92, impulsada por una elevada congestión del tráfico (53,5) y una calidad de las carreteras por debajo de la media (3,9 sobre siete).
El país también presenta una de las mayores densidades de vehículos del ranking, con 608 vehículos registrados por cada 1.000 habitantes, lo que añade más presión a sus carreteras ya muy concurridas.
Las observaciones sobre el terreno pusieron de relieve otros factores ocultos de estrés, como bancos de niebla que reducen la visibilidad a cero en el corredor de gran tráfico de mercancías de la D5, así como zonas de obras confusas en la D3 que obligan a desviar todo el tráfico a estrechas carreteras paralelas de uso compartido, según el estudio.
Rumanía, Bulgaria y Grecia, el trío "implacable"
El resto de las cinco primeras posiciones lo ocupan países de Europa del Este, con Rumanía en tercer lugar, seguida de Grecia y Bulgaria. Allí las carreteras suelen estar menos congestionadas, pero también son más peligrosas, ya que registran la mayor tasa de mortalidad vial por millón de habitantes entre los países analizados.
Las carreteras rumanas, en particular, "son excepcionalmente implacables con los conductores noveles", afirma Wijnmalen, ya que "el estado del firme en sí mismo se convierte en un peligro incluso antes de tener en cuenta la congestión".
Las reducciones bruscas del límite de velocidad, por ejemplo de 130 a 40 km/h en un corto tramo, suponen una presión adicional para los conductores inexpertos, que suelen estar bajo una estricta vigilancia de cámaras y controles de la Policía.
Italia ocupa el sexto puesto en la clasificación general, en gran medida por su elevada densidad de vehículos, con casi un vehículo matriculado por habitante. En el extremo opuesto se sitúan Suecia, Dinamarca, Noruega, Países Bajos y España, que aparecen como los lugares menos estresantes para conducir.
¿Cuáles son los momentos más delicados para los conductores sin experiencia?
El estudio sostiene que algunos de los momentos más exigentes para los conductores suelen ser las transiciones. Por ejemplo, los primeros kilómetros tras cruzar a otro país, con una reducción repentina de carriles en una zona de obras, o al afrontar por primera vez un pórtico de peaje desconocido.
"En países como Bulgaria y Rumanía, el control mediante cámaras comienza en cuanto se accede a la autopista, sin un periodo de gracia claro", señala Wijnmalen. "Esa capa de presión inmediata simplemente no aparece en las cifras principales, pero es justamente ahí donde la confianza de un conductor novel se refuerza o se viene abajo".
El estudio recopiló datos del 'Índice de Tráfico' de TomTom, del informe 'PIN 2025' del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC), del Foro Económico Mundial, de Eurostat y de World Population Review.