El nuevo ataque estadounidense sobre varias ciudades iraníes se produjo mientras las negociaciones para poner fin a la guerra volvían a encallarse e Irán reafirmaba su control sobre el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro energético mundial que ha disparado los precios del petróleo.
Estados Unidos lanzó una segunda ronda de ataques aéreos contra Irán durante la madrugada del jueves, después de que el presidente Donald Trump advirtiera de que Teherán "pagará el precio" por el estancamiento de las negociaciones. Irán respondió con ataques dirigidos contra objetivos estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania.
Los medios iraníes informaron de explosiones en todo el sur del país, cerca del estrecho de Ormuz, con detonaciones escuchadas en Bandar Abbas, Qeshm y Minab, y fuentes que reportaban impactos de "proyectiles enemigos" en Kargan y Sirik.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó después de que había "concluido" sus ataques contra "capacidades iraníes de vigilancia militar, sistemas de comunicación e instalaciones de defensa antiaérea".
La nueva ofensiva estadounidense sobre varias ciudades iraníes se produjo en un momento en que los esfuerzos para negociar el fin de la guerra vuelven a encontrarse bloqueados. Teherán insiste en mantener su presión sobre el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas cuya interrupción ha contribuido a elevar los precios de la energía.
Se trata del tercer intercambio de ataques en lo que va de semana, una nueva prueba para un frágil alto el fuego sometido a constantes tensiones.
Las fuerzas estadounidenses "lanzaron munición de precisión contra objetivos iraníes que suponían una amenaza para las fuerzas de Estados Unidos y para los buques comerciales internacionales que transitan por las aguas de la región", añadió CENTCOM. Según el mando militar, participaron en la operación efectivos de la Fuerza Aérea, la Marina y los Marines estadounidenses.
Los ataques se produjeron después de que Trump, que había repetido en varias ocasiones que las negociaciones con Teherán estaban a punto de concluir, afirmara el miércoles que Irán sigue "tomándonos por tontos" y que ahora "tendrá que pagar el precio". El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que, si Trump se lo pedía, "negociaremos con bombas, y se nos da muy bien".
Irán asegura que el estrecho de Ormuz está "completamente cerrado"
En Baréin se emitió una alerta de ataque aéreo y se instó a los residentes a "dirigirse al lugar seguro más cercano", informó en X el Ministerio del Interior de este país del Golfo. Kuwait cerró temporalmente su espacio aéreo mientras sus Fuerzas Armadas aseguraban que sus sistemas de defensa aérea estaban actuando para interceptar "objetivos aéreos hostiles". Las autoridades kuwaitíes desviaron vuelos a otros aeropuertos de la región.
La Embajada estadounidense en Jordania advirtió asimismo sobre informes de misiles, drones o cohetes en el espacio aéreo del país. Teherán aseguró haber atacado nuevamente la base aérea Muwaffaq Salti, utilizada por fuerzas estadounidenses. Según los medios iraníes, el Ejército llevó a cabo ataques con drones contra antenas de comunicaciones e instalaciones de radar pertenecientes a la Quinta Flota estadounidense en Baréin.
La Marina iraní informó de que también alcanzó dos buques que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz y aseguró que esta vía marítima crucial estaba "completamente cerrada" y que "cualquier tráfico de embarcaciones" en la zona sería atacado. CENTCOM lo negó y afirmó que "los buques comerciales siguen entrando y saliendo del estrecho de Ormuz esta noche".
"¿Estáis poniendo en peligro el sagrado estrecho de Ormuz? Os convertiremos la región en un infierno", escribió Majid Mousavi, jefe de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria iraní, en una publicación en redes sociales. El crudo de referencia internacional cotizó por encima de los 93 dólares por barril el miércoles, más de un 25% por encima de su nivel al inicio de la guerra.
Trump afirmó el miércoles que el Ejército estadounidense había ayudado en secreto a que más de 100 millones de barriles de petróleo atravesaran el disputado estrecho. Según el presidente, los envíos han podido continuar gracias al deterioro de las capacidades de vigilancia iraníes.
Trump ha instado a Irán a firmar un acuerdo para poner fin a la guerra y a principios de esta semana sugirió que podría alcanzarse en cuestión de días. Después se quejó de que las negociaciones se estaban alargando demasiado. "Estábamos realmente cerca de un acuerdo, pero siguen dándonos largas", declaró Trump a los periodistas el miércoles. Hegseth sugirió que los ataques podrían prolongarse una tercera noche y dijo que serían "contundentes" y "claros".
Persisten los obstáculos para un acuerdo
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Irán insiste en que mantendrá su programa nuclear y reclama el alivio de las sanciones económicas y la liberación de activos congelados antes de la firma de cualquier acuerdo. Estados Unidos, por su parte, exige que Teherán renuncie a sus reservas de uranio altamente enriquecido, mientras que las autoridades iraníes consideran esa exigencia inaceptable.
El embajador iraní ante Naciones Unidas afirmó que Washington debe abstenerse de recurrir a amenazas militares si realmente desea alcanzar un acuerdo. Pese al recrudecimiento de los combates, ambas partes continúan buscando una salida negociada al conflicto, aunque las diferencias sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional siguen dificultando cualquier avance significativo.