El pontífice bendijo la nueva Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia en una ceremonia que reunió a unas 120.000 personas y culminó con un espectáculo de luces y fuegos artificiales.
La espectacular inauguración de la última gran torre de la Sagrada Familia convirtió el miércoles a Barcelona en el escenario de una celebración histórica. Miles de personas abarrotaron los alrededores del templo de Antoni Gaudí para asistir a una ceremonia marcada por la emoción, la música, un espectáculo de drones, un gran despliegue de luces y fuegos artificiales que iluminaron el monumento más emblemático de la ciudad.
El acto estuvo presidido por el Papa León XIV, que celebró una misa especial con motivo del centenario de la muerte de Gaudí, que dedicó más de cuatro décadas de su vida al diseño y la construcción de la basílica, y bendijo la nueva Torre de Jesucristo, la más alta de la basílica y la que ha convertido a la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo.
Unas 120.000 personas se congregaron en las calles cercanas al templo, donde se desplegó un amplio dispositivo de seguridad debido a la presencia de los reyes Felipe VI y Letizia, así como del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Tras la misa, celebrada en el interior de la basílica, León XIV salió al exterior para bendecir la gran cruz de cerámica iluminada que corona la nueva torre. Mientras un coro infantil interpretaba varias piezas musicales, un espectacular juego de luces transformó las famosas vidrieras del templo en un mosaico de colores visibles desde el exterior. La ceremonia culminó con fuegos artificiales lanzados desde la fachada de la basílica.
Durante su homilía, el pontífice definió la Sagrada Familia como una obra maestra de "piedras, colores y luz" y aseguró que representa "un signo de unidad y armonía para toda España".
La iglesia más alta del mundo
La nueva Torre de Jesucristo alcanza los 172,5 metros de altura y se convierte en el elemento más destacado del perfil urbano de Barcelona. Con su finalización, la Sagrada Familia pasa a ser oficialmente la iglesia más alta del mundo. El templo cuenta ya con 18 torres: 12 dedicadas a los apóstoles, cuatro a los evangelistas, una a la Virgen María y la gran torre central dedicada a Jesucristo.
Aunque la culminación de esta torre supone uno de los hitos más importantes de la historia del edificio, las obras todavía no han concluido. La construcción completa del templo está prevista para la próxima década.
Un bosque de piedra y luz
La Sagrada Familia es considerada una de las obras arquitectónicas más extraordinarias del mundo. En su interior, enormes columnas inspiradas en troncos de árboles se elevan hacia las bóvedas, creando la sensación de encontrarse en un bosque.
La luz es otro de los grandes protagonistas del edificio. Los tonos azules y verdes de las vidrieras orientadas al este iluminan la fachada del Nacimiento, mientras que los colores rojizos y anaranjados bañan la fachada de la Pasión al atardecer. Detrás del altar predominan los tonos dorados, que evocan la gloria y la divinidad.
Gaudí resumió su inspiración con una frase que sigue definiendo el espíritu de la obra: "La naturaleza es mi maestra". Un siglo después de su muerte, su creación continúa creciendo y emocionando a millones de visitantes de todo el mundo.