Ya está abierto por completo el sendero circular más largo de Japón. Con 320 kilómetros, el Hitachinokuni Long Trail atraviesa montañas, aldeas rurales, cascadas, playas y ruinas históricas.
Si viajamos a Japón en busca de unas vacaciones activas, lo ideal es calzarse las botas de montaña y afrontar una ruta de senderismo de 320 km que ya está abierta en toda su extensión.
El Hitachinokuni Long Trail, el sendero circular más largo de Japón, lleva siete años gestándose, desde que se anunció por primera vez en 2019 por la prefectura de Ibaraki y el Hitachi Province Trail Club.
Tras su apertura en septiembre, este destino de senderismo enlaza seis ciudades y pueblos del norte de la prefectura de Ibaraki, a menos de dos horas en tren de Tokio.
La ruta conecta Kitaibaraki, Takahagi, Hitachi, Hitachi Ota, Hitachi Omiya y Daigo, y conduce a los senderistas por paisajes conocidos como “satoyama”, espacios rurales en los que las comunidades han convivido con montañas, praderas, estanques y arrozales.
El sendero no alcanza grandes altitudes y, por su geografía, tampoco se ve muy afectado por las fuertes nevadas, lo que permite disfrutarlo durante todo el año. Eso sí, hay pocos puntos de avituallamiento, algunos tramos son pedregosos y en otros las pendientes son pronunciadas.
¿Por dónde empezar?
Por su diseño, podemos elegir por dónde abordar este recorrido circular, que se divide aproximadamente en cinco zonas.
La zona central es una de las secciones más exigentes del sendero, con continuas subidas y bajadas empinadas para senderistas especialmente experimentados. Situada en la cordillera de Yazimo, en el extremo norte de la localidad japonesa de Daigo, la zona central recompensa el esfuerzo con vistas como las cataratas Fukuroda, las crestas rocosas del Okukuji Nantaiyama y el valle del desfiladero de Ryujinkyo.
La parte nororiental del sendero recorre montañas, como las altas cumbres de Eizomuro y Hanazono Yama, y también destinos costeros, entre ellos las playas de Kohama y Sasaki. En esta zona el recorrido se adentra además en la historia, con la Salt Road, una antigua ruta comercial, y el canal Jikkoku, en uso desde el periodo Edo, entre 1603 y 1868.
En la zona suroriental, que se abrió por primera vez en 2024, la ruta comienza en el valle de Hananuki con la ascensión al monte Tsuchidake, que ofrece amplias vistas del paisaje circundante. La zona está jalonada de cascadas y enclaves históricos, como las ruinas del castillo de Kitadaimon, antes de terminar en el río Kuji.
La zona suroeste se encuentra en la ciudad de Hitachiomiya y lleva a los senderistas por montañas que albergan una flora y fauna muy diversas, incluidas las flores de Iwauchiwa. En esta parte también se puede descubrir una antigua región minera de oro que en su día fue próspera.
El monte Yamizo es solo una de las paradas de la zona noroeste. Aquí los visitantes pueden explorar lugares sagrados cargados de historia, como el santuario Yamizomine, que se cree que se remonta hasta el siglo I. En la cima de la montaña hay además un mirador con forma de castillo que ofrece vistas panorámicas de las montañas de Fukushima y Tochigi.