Las protestas de los profesores en la previa a la huelga en Francia afectan a más de 400 centros. La portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, anunció que el proyecto de ley "casseurs-payeurs" (quien rompe, paga) se debatirá en el Senado el 27 de octubre.
Un estudiante de 15 años perdió una mano este lunes en Lens, en el norte de Francia, después de ser afectado por una granada aturdidora de la Policía, según declaró a la prensa el prefecto local, François-Xavier Lauch. Por el momento, se desconoce si el artefacto detonó al impactar cerca del joven o si este lo recogió del suelo justo antes de la explosión.
El suceso tiene lugar en medio de la ola de movilizaciones estudiantiles que se extiende por los institutos del país con bloqueos y choques con la Policía. La Fiscalía de Béthune confirmó que, pese a la gravedad de las amputaciones sufridas, la vida del menor no corre peligro.
"Lamentamos profundamente que un alumno de 15 años resultara herido de gravedad en la marcha hasta sufrir la pérdida de una mano", declaró el fiscal, que confirmó su traslado urgente al hospital de Lille.
El fiscal tildó lo sucedido de "muy grave" tras detallar que la concentración reunió a unos 250 jóvenes ante el instituto Auguste Béhal de Lens, donde se lanzaron piedras, pirotecnia y morteros contra los agentes.
Por su parte, el centro educativo comunicó en sus redes sociales la suspensión de la actividad presencial, pasando temporalmente a la enseñanza a distancia, e implantó una unidad de apoyo psicológico para atender a la comunidad escolar.
Entretanto, la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN) ha asumido la investigación para esclarecer lo ocurrido. El incidente se produce en pleno auge de la movilización estudiantil, que este lunes paralizó o alteró la actividad en 413 institutos de todo el país, según cifras del Ministerio de Educación.
Ante la escalada de violencia, el mando policial desplegó a las Unidades Republicanas de Seguridad con el aval del Ministerio Público. "Fue en ese escenario donde se produjeron los hechos", concluyó el fiscal en declaraciones a 'BFMTV'.
Ataques a centros de enseñanza y paros en vísperas del martes
Mientras la Union syndicale lycéenne ha llamado a una gran jornada de acción para este martes, se han señalado incidentes este lunes por la mañana. En concreto, frente al liceo Vauquelin, en el distrito 13 de París, donde "una decena de jóvenes encapuchados y enmascarados han llegado junto a la puerta de entrada", según la directora, Carole Zerbib. Ellos "han traído contenedores de basura y materiales inflamables" hasta la puerta y luego les han prendido fuego, ha explicado en 'BFMTV'.
Como consecuencia, el liceo va a permanecer cerrado durante toda la jornada. "Son actos criminales que entran en el ámbito de la ley y que deben ser reprimidos de la forma más dura", ha denunciado Jean-Didier Berger, ministro delegado ante el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
También se han informado acciones y tensiones frente a los centros Voltaire, Sophie-Germainy Turgot de la capital, igual que en Lyon o en Lille. "Una cuarentena de sitios de enseñanza superior" también debería verse afectada, según el ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste, que se ha expresado en 'Sud Radio'.
A última hora de la mañana, 413 centros habían sido o seguían siendo "objeto de acciones o de perturbaciones desde el inicio de la jornada", según el Ministerio de Educación nacional. Esto supone un descenso del 27% con respecto al viernes a la misma hora, pero con un 40% de centros que no habían estado afectados hasta ahora.
Proyecto de ley "quien rompe, paga"
Ante las violencias constatadas estos últimos días, la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon, ha anunciado en 'CNews' que el proyecto de ley "casseurs-payeurs" (quien rompe, paga) será examinado en el Senado el 27 de octubre. "Permitirá deducir de las prestaciones familiares por daños cometidos por adultos o menores" y "establecer una forma de responsabilidad colectiva", ha indicado.
Mathilde Panot, presidenta del grupo LFI en la Asamblea Nacional, considera en 'franceinfo' que "no hay respuesta política" a las reivindicaciones de los estudiantes de secundaria, solo "una respuesta policial".
Protestas educativas marcadas por los altercados
Iniciadas a mediados de septiembre en la periferia parisina, las protestas exigen más profesores sustitutos y una mejora urgente en las instalaciones y condiciones de enseñanza. Sin embargo, la movilización ha degenerado en bloqueos, destrozos y fuertes choques con la policía, dejando ya un balance de 24 centros dañados o incendiados y 78 trabajadores de la educación heridos.
El despliegue de las fuerzas de seguridad ha desatado duras críticas de sindicatos y colectivos sociales, que denuncian el uso excesivo de la fuerza contra menores y han motivado el inicio de cinco investigaciones internas sobre la actuación policial. El Gobierno, por su parte, respalda la intervención de los agentes y alerta del riesgo de que se repitan los episodios violentos en las manifestaciones convocadas para este martes.