Israel ha vetado la entrada al líder del Partido Verde británico, Zack Polanski, en respuesta a una moción aprobada por su formación durante su congreso anual que declara al sionismo como una forma de racismo.
Israel ha vetado la entrada al país al líder del Partido Verde británico, Zack Polanski, después de que los miembros de la formación hayan votado definir el sionismo como una forma de racismo.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, ha tomado la decisión este domingo por la noche, pocas horas después de la votación en la conferencia anual del partido de izquierda, según ha informado el Ministerio de Exteriores israelí. El ministerio calificó la resolución como "un texto claramente antisemita" y describió la prohibición de entrada a Zack Polanski como "un primer paso".
"Los Verdes han adoptado no solo el verde de Hamás, sino también su ideología: la eliminación del Estado de Israel mediante la lucha armada", señaló el Ministerio de Exteriores. El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó la decisión del partido de "una vergüenza".
"El sionismo es el movimiento de liberación nacional del pueblo judío y constituye la base del derecho del pueblo judío a un Estado y a un hogar nacional en la Tierra de Israel", escribió Herzog en X.
La moción fue aprobada por 1.022 votos frente a 813. Establece que el sionismo será "tratado como cualquier otra forma de racismo" y compromete al partido a apoyar "un único Estado palestino democrático en toda la Palestina histórica".
Los grupos judíos advierten sobre la seguridad
La votación llega en un momento de creciente temor entre los judíos británicos. La Junta de Diputados de los Judíos Británicos afirmó que la moción alimenta "el odio antijudío tras un año en el que varios judíos británicos fueron asesinados cuando acudían a su sinagoga, apuñalados en la calle y han visto cómo se incendiaban con bombas incendiarias los edificios de su comunidad".
Dos fieles murieron en un ataque contra una sinagoga de Manchester en Yom Kippur el año pasado. En marzo, varias ambulancias gestionadas por un servicio de voluntariado judío fueron incendiadas en Golders Green, al norte de Londres, el primer episodio de una serie de ataques incendiarios contra sinagogas y otros lugares judíos en la capital. Dos hombres judíos fueron apuñalados en el mismo barrio en abril.
La semana pasada, dos ciudadanos iraníes fueron acusados en relación con un presunto plan para llevar a cabo un atentado en Manchester en torno al Yom Kippur de este año. La organización Community Security Trust, que supervisa el antisemitismo, registró 1.926 incidentes en la primera mitad de 2026, su segundo total semestral más alto, entre ellos un récord de 135 agresiones.
Antes de la votación del Partido Verde, los máximos responsables de la Junta de Diputados, la Community Security Trust y el Jewish Leadership Council escribieron al partido.
"Esta moción convertiría al Partido Verde en el primer partido político británico con peso electoral en la memoria reciente en adoptar lo que parece ser una plataforma política abiertamente antisemita", apuntaron.
Los partidos británicos condenan la votación
Bridget Phillipson, presidenta del gobernante Partido Laborista y ministra de Mujeres e Igualdad, condenó la decisión. "Es vergonzoso votar en contra de una solución de dos Estados para Israel y Palestina y condenar como racistas a la gran mayoría de los judíos británicos y de los judíos de todo el mundo por apoyar el derecho de Israel a existir", señaló en un comunicado del partido.
Los conservadores, en la oposición, describieron a los Verdes como "tóxicos hasta la médula". "Los judíos británicos no deberían tener que renegar de la autodeterminación del pueblo judío y de la existencia de Israel para ser aceptados por un partido político británico", declaró Chris Philp, responsable de Interior en la oposición.
Divisiones internas en el partido Verde
"Este ha sido un debate serio y profundamente sentido dentro de nuestra militancia", indicó un portavoz verde. En una declaración conjunta, Polanski y los diputados del partido afirmaron que no existe "conflicto entre apoyar los derechos de los palestinos y los derechos del pueblo judío".
La moción dejó al descubierto las divisiones internas en la formación. Al menos tres de sus cinco diputados se opusieron, y Polanski, que se presenta para ser diputado en la circunscripción londinense del ex primer ministro Keir Starmer, se ausentó de la votación.
Esta misma semana había dicho que el "desplazamiento y el genocidio del pueblo palestino" era "claramente racismo". Investigadores de Naciones Unidas han acusado a Israel de cometer "genocidio" en la guerra de Gaza, una conclusión que Israel ha rechazado.
Los Verdes, que ocupan cinco de los 650 escaños del Parlamento británico, han experimentado un fuerte auge de popularidad bajo el liderazgo de Polanski, al atraer a votantes descontentos con la postura del Gobierno laborista de centroizquierda sobre la guerra entre Israel y Hamás. Sin embargo, los sondeos muestran que su popularidad se ha resentido en los últimos meses tras varios traspiés.