Libreville sufre una escasez de diésel que ha provocado largas colas en las estaciones de servicio y obligado a racionar las ventas. El Gobierno atribuye la crisis a la caída de las reservas de SOGARA y a las dificultades de transporte marítimo.
En Libreville, repostar diésel se ha convertido en una auténtica odisea. Desde finales de septiembre, las colas frente a las estaciones de servicio se han multiplicado en distintos puntos de la capital de Gabón. Los clientes esperan durante horas, con bidones en la mano, a la espera de poder conseguir el combustible que necesitan.
"Llevamos más de tres días sin diésel, por lo que los vehículos que funcionan con este combustible están teniendo serios problemas", explicó un conductor. "Desde ayer ocurre lo mismo en todo el área metropolitana de Libreville: Ntoum, Akanda y, en general, toda la zona metropolitana". El suministro está siendo racionado y cada persona tiene un límite de compra de 10.000 francos (15,24 euros).
"Estoy aquí desde las cuatro de la madrugada", cuenta el taxista Vianey Ndoumou. "Primero me dijeron que había combustible detrás de la prisión, así que me fui hasta allí. Cuando llegué, me dijeron que ya se había agotado. Tuve que regresar y volver a hacer cola aquí porque me dijeron que llevan dos días sin recibir suministro, aunque estaba previsto que llegara esta tarde".
En las estaciones de servicio, los responsables y empleados se encuentran en primera línea, frente a unos conductores que reclaman explicaciones. En un comunicado publicado la semana pasada, el Ministerio de Petróleo y Gas reconoció una interrupción temporal del suministro que estaba afectando a las estaciones de servicio de Libreville.
La escasez está relacionada con la disminución de las reservas de SOGARA, la refinería nacional, así como con las dificultades para transportar combustible refinado debido a la crisis que afecta al tráfico marítimo.