El Gobierno elevó su previsión de crecimiento anual al 1,3%, desde el 0,5% calculado en abril, al mostrar que la economía alemana ha sido más resistente de lo previsto.
Se espera que el comercio exterior impulse la mayor economía de Europa este año.
Un repunte de las exportaciones ha llevado al Gobierno alemán a más que duplicar este jueves su previsión de crecimiento para este año, al señalar que la economía ha soportado el shock energético provocado por la guerra en Irán y se está beneficiando del auge mundial de la inteligencia artificial.
La mejora de las perspectivas podría aliviar en parte la presión sobre el canciller, Friedrich Merz, que afronta críticas por no haber hecho lo suficiente para reactivar una economía estancada desde hace años.
"La economía alemana se ha mostrado más robusta de lo previsto en primavera", afirmó la ministra de Economía, Katherina Reiche, al anunciar las nuevas previsiones.
"A pesar de las incertidumbres geopolíticas, a pesar de un shock global de precios de la energía, a pesar del cierre del estrecho de Ormuz y a pesar de los aranceles, la economía ha podido iniciar una senda de recuperación", explicó en una rueda de prensa.
La economía alemana ha afrontado años de estancamiento en un contexto de débil demanda exterior, elevados costes energéticos, aranceles estadounidenses y competencia china, aunque los últimos indicadores apuntan a que empieza a recuperarse.
Reiche señaló que los importadores extranjeros se apresuraron a hacer acopio de productos alemanes como acero, fertilizantes y aluminio en los meses posteriores al estallido de la guerra en Irán, lo que ha apoyado el crecimiento.
El Gobierno espera que las exportaciones crezcan un 3,7% este año**, revirtiendo un** descenso del 0,9% en 2025.
Los proveedores alemanes también se están beneficiando de la "tendencia global de inversión en inteligencia artificial", señaló.
Indicó que el auge de la construcción de centros de datos ha disparado los pedidos de equipos fabricados en Alemania, como láseres, maquinaria para semiconductores y sistemas de refrigeración.
El Ministerio de Economía alemán también ha elevado su previsión para 2027 al 1,1%, desde el 0,9% anterior, y aseguró que el aumento del gasto público en Defensa e infraestructuras respaldará la economía en los próximos años. Se espera que el crecimiento se desacelere al 0,6% en 2028.
Pero advirtió de que el consumo de los hogares seguirá contenido, ya que los mayores costes energéticos están encareciendo los precios al consumo. La inflación alemana alcanzó el 3,3% en septiembre, su nivel más alto en casi tres años.
El Ministerio prevé que la inflación se sitúe de media en el 2,7% este año y aumente al 3,0% en 2027, mientras que el gasto de los hogares apenas crecerá un 0,3% y un 0,5%, respectivamente, una vez descontado el efecto de la inflación.
Como en otros países, Alemania ha visto cómo los costes del combustible se han disparado en el contexto de la guerra en Irán, lo que llevó al Gobierno la semana pasada a anunciar una rebaja temporal del impuesto sobre los carburantes para aliviar en parte a los conductores.
La previsión oficial de crecimiento para 2026 está en línea con las recientes estimaciones de los principales institutos económicos alemanes.