La empresa tecnológica estadounidense afirmó haber bloqueado cuentas rusas e iraníes que usaban ChatGPT para difundir propaganda falsa sobre los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo con falsos periodistas.
OpenAI ha revelado este jueves que ha desmantelado dos operaciones de influencia, una rusa y otra iraní, que utilizaban ChatGPT para impulsar identidades falsas de periodistas y gestionar un 'think tank' con el que difundían de forma encubierta propaganda contra Ucrania y alimentaban la división en Estados Unidos e Israel por la guerra en Irán.
El informe es el último ejemplo de cómo actores estatales pueden aprovechar herramientas de inteligencia artificial ampliamente disponibles para producir y difundir propaganda sofisticada contra sus adversarios a gran escala.
La empresa estadounidense de inteligencia artificial ha informado de que ha bloqueado un grupo de cuentas de ChatGPT originadas en Rusia e Irán, utilizadas para respaldar entidades pantalla dedicadas a mensajes geopolíticos y relacionados con conflictos.
La operación iraní incluía siete perfiles falsos de periodistas, cada uno de ellos presentándose como procedente de países occidentales, entre ellos Estados Unidos, que se usaron para colocar artículos extensos en medios de comunicación de todo el mundo.
"Hemos identificado cerca de 100 artículos publicados o difundidos con las firmas de la operación en alrededor de una docena de medios digitales en todo el mundo", señaló OpenAI.
"Eran medios pequeños o medianos, centrados por lo general en asuntos internacionales, geopolítica y acontecimientos en Oriente Medio".
El artículo más antiguo identificado por OpenAI se publicó en julio de 2025 y el más reciente en octubre de 2026, y la frecuencia de las publicaciones aumentó después de que la guerra entre Estados Unidos e Irán estallara a principios de este año.
La operación también generó comentarios en redes sociales sobre temas relacionados con la guerra entre Estados Unidos e Irán, añadió.
Uno de los personajes, llamado Ervin B. Hoskins, cuya biografía se presentaba como "un escritor independiente estadounidense", tenía cuentas en redes sociales en varias plataformas tecnológicas, entre ellas X, propiedad de Elon Musk, e Instagram, propiedad de Meta.
La información de transparencia de X mostraba que la cuenta estaba conectada a través de una "West Asia android app" y la de Instagram indicaba que la cuenta tenía su base en Irán, según las capturas de pantalla facilitadas por OpenAI.
Ambas cuentas parecían estar suspendidas.
La operación rusa cooptó a "personas que no eran conscientes" en América Latina para dirigir un 'think tank' llamado Social Research Center (SRC). Se utilizó para actividades encubiertas destinadas a socavar la reputación de Ucrania en la región y a influir en la política local, indicó la compañía.
"Las pruebas disponibles indican que los empleados del SRC en América Latina no eran conscientes de que trabajaban para un grupo ruso", afirmó OpenAI.
"El SRC parece haber producido la mayoría de su contenido original a través de su personal cooptado. Este caso destaca como el intento más complejo de gestionar una identidad pantalla que hemos desbaratado en los últimos dos años y medio".
Los responsables utilizaron ChatGPT para redactar informes internos sobre sus actividades, crear contenido para sus operaciones y elaborar documentos sobre el rendimiento del 'think tank', además de diseñar y crear textos para publicar en redes sociales como publicaciones y comentarios.
Entre la actividad en redes sociales, señala OpenAI, figuraban reacciones a la propuesta del eurodiputado ultraderechista polaco Grzegorz Braun de declarar persona non grata en Polonia a quienes mostraran "actitud antipolaca", en un intento de sembrar divisiones en el país sobre su apoyo a Ucrania.