Las continuas importaciones de GNL ruso ponen en entredicho la promesa de la UE de cortar sus lazos con Moscú mientras prosigue la guerra contra Ucrania. Trump, por su parte, acaba de anunciar un acuerdo con Putin para importaciones masivas de crudo ruso para abaratar precios en Estados Unidos.
Europa ha desembolsado alrededor de 7.880 millones de euros por gas natural licuado (GNL) del proyecto energético ártico de Rusia en los primeros nueve meses de 2026, a pesar de los esfuerzos de Bruselas por dejar de depender del gas de Moscú, según el grupo de campaña Urgewald.
Las cifras, recopiladas por Urgewald a partir de datos de la firma de inteligencia de mercado Kpler, ponen de manifiesto hasta qué punto la Unión Europea sigue dependiendo de la energía rusa, con un récord de 12,18 millones de toneladas que han llegado a los puertos europeos entre enero y septiembre de este año.
La UE lleva tiempo intentando reducir su dependencia de la energía rusa y este año ha introducido varias medidas para poner fin a su vinculación con Moscú. Bruselas puso en marcha una prohibición de nuevos contratos energéticos con Rusia a comienzos de 2026, y un veto completo al GNL ruso entrará en vigor el 1 de enero de 2027.
Mientras tanto, la Administración Trump ha anunciado recientemente la Ley Lindsey Graham, que otorga a Estados Unidos la capacidad de sancionar las entregas de GNL ruso a Europa antes de que entre en vigor el veto a las importaciones de la UE. Este viernes, además, se ha conocido que su Ejecutivo importará varios barriles de petróleo ruso tras alcanzar un acuerdo con Vladímir Putin,con el objetivo de abaratar los precios a pocas semanas de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.+
Todo ello llega en un momento en que los niveles de almacenamiento de gas en Europa están en mínimos históricos y el bloque afronta una brutal crisis energética, lo que deja a Bruselas cada vez más vulnerable a las decisiones de Washington, principal proveedor de GNL de la UE.
Las importaciones europeas de GNL procedentes del proyecto ruso Yamal aumentaron un 9,5% interanual entre enero y septiembre, y los puertos de la UE recibieron el 85% de las entregas registradas de Yamal. Francia recibió casi tres cuartas partes de las entregas de GNL a la UE en septiembre, y los puertos de Dunkerque y Montoir concentraron la llegada de 571,716 millones de toneladas de GNL ártico, según Kpler.
Países Bajos importó 146.461 millones de toneladas de GNL y Portugal, 74,263 millones de toneladas. No se registraron cargamentos en España ni en la terminal belga de Zeebrugge. La persistencia del comercio de GNL ártico hacia Europa pone de relieve la dificultad de convertir un compromiso de eliminación progresiva a largo plazo en una ruptura comercial inmediata.
Prohibiciones a corto plazo poco efectivas
Las cifras también plantean interrogantes sobre la eficacia de las primeras restricciones de la UE al GNL ruso. Un veto a las importaciones amparadas en contratos vigentes de corta duración entró en vigor el 25 de abril, pero las entregas de septiembre alcanzaron 792.440 toneladas, ligeramente por encima del nivel de un año antes. El veto total de la UE al GNL ruso en los contratos vigentes de larga duración que entren dentro del ámbito de aplicación de la norma está previsto para el 1 de enero de 2027.
Hasta entonces, las compras que continúan realizándose generan ingresos para la guerra de Rusia contra Ucrania y ponen de manifiesto los límites de unas restricciones que se centran en determinados contratos sin detener de inmediato el conjunto del comercio.
"Siempre hemos supuesto que el impacto no sería especialmente significativo, ya que la mayor parte de la capacidad de exportación está ligada en cualquier caso a contratos de larga duración", declara a 'Euronews' Sebastian Rötters, responsable de campañas de energía en Urgewald.
"Además, los volúmenes de exportación suelen ser menores en verano debido a los trabajos de mantenimiento en la terminal y a los envíos de GNL a Asia a través de la Ruta Marítima del Norte", añade Rötters. El verdadero examen para Yamal será la eliminación progresiva que la UE iniciará en 2027, señala Rötters, que apuntó que podría traducirse en reducciones apreciables de las exportaciones debido al aumento de los retos logísticos.
Llamamiento para reforzar el 22º paquete de sanciones
La ONG Urgewald pide que el próximo 22º paquete de sanciones de la UE cierre las lagunas, en particular las que respaldan a la flota especializada de buques metaneros de clase de hielo Arc7 necesaria para transportar GNL desde el Ártico.
La dependencia de Yamal de estos buques especializados hace que su sistema de exportación sea vulnerable a restricciones sobre el transporte y los servicios asociados. Los puertos europeos son además destinos geográficamente convenientes, lo que permite a los metaneros descargar y regresar al proyecto con relativa rapidez. Urgewald sostiene que alterar esa logística podría aumentar la presión sobre la capacidad de Rusia para mantener las exportaciones de GNL ártico.
"La UE no debería esperar pasivamente a que el embargo de 2027 entre en vigor. El próximo paquete de sanciones debería cerrar las lagunas restantes, sobre todo aquellas que mantienen en funcionamiento la indispensable flota de metaneros de GNL Arc7. Washington, por su parte, tiene ahora la capacidad de sancionar este comercio en cualquier momento antes de esa fecha", se lee en el comunicado de Urgewald.
Sin embargo, unas medidas de este tipo requerirían coordinación política entre la UE y sus Estados miembros y podrían complicar la adquisición de gas por parte de Europa antes de que entre en vigor el veto a las importaciones y en vísperas de una temporada de invierno imprevisible.
Los datos facilitados no determinan qué parte de ese comercio podría desviarse hacia otros compradores ni cuáles serían las consecuencias para los precios del gas en Europa, pero cualquier nueva perturbación del comercio, sumada a la pérdida de GNL procedente de Oriente Medio, tendría efectos.
Trump gana otra palanca sobre la seguridad energética de la UE
Las sanciones estadounidenses amparadas en la Ley Lindsey Graham podrían perturbar el comercio antes de que entre en vigor el veto de la UE al GNL ruso y obligar a los gobiernos y compradores europeos a reaccionar.
La Administración estadounidense afronta el 18 de octubre como fecha límite para su primera revisión en virtud de esta ley. Sin embargo, ese plazo no debe confundirse con un veto automático a las entregas de Yamal, advierte Urgewald, ya que el impacto práctico de la norma dependerá de cómo la Administración aplique sus facultades.
"El presidente estadounidense debe elaborar una lista de los buques que transportan GNL ruso antes del 18 de octubre. Estos barcos quedarán entonces sometidos a sanciones, salvo que Trump conceda las llamadas exenciones. Esto es posible y, dado el historial de Trump con respecto a Rusia, no es improbable", declara Rötters.
Las importaciones de la UE procedentes de Yamal dependerán de la buena voluntad del presidente estadounidense desde el 18 de octubre hasta que el embargo definitivo entre en vigor en 2027, subrayó Rötters. Las sanciones estadounidenses ya han restringido de forma severa el proyecto Arctic LNG 2 de Rusia y la Ruta Marítima del Norte, mientras que Yamal LNG sigue abasteciendo a Europa. Los datos de Kpler muestran que 706.473 millones de toneladas de GNL tuvieron como destino China, Corea del Sur y Taiwán en septiembre de este año.