Un concurso de ingeniería celebrado en Taskent, Uzbekistán, reunió 1.925 candidaturas, de las que 90 llegaron a la final. Entre los proyectos premiados figuran desde prototipos innovadores hasta dispositivos que, según sus creadores, ya se utilizan en clínicas e instalaciones industriales.
Un guante con sensores diseñado para convertir los gestos de la lengua de signos en voz, un dispositivo capaz de medir seis parámetros básicos de salud en unos 90 segundos y una innovación minera destinada a reducir el consumo energético figuran entre los inventos desarrollados por jóvenes ingenieros en Uzbekistán.
Estos proyectos se han presentado en 'Kelajak muhandislari' (Ingenieros del futuro), un concurso nacional organizado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación de Uzbekistán.
El certamen recibió 1.925 candidaturas, de las que se seleccionaron 90 finalistas. Los ganadores fueron homenajeados en Taskent el 29 de septiembre. Los inventos premiados se encuentran en distintas fases de desarrollo. Algunos siguen siendo prototipos, mientras que otros, según sus creadores, ya se utilizan fuera de los laboratorios universitarios.
Un guante inteligente para superar las barreras de comunicación
Entre los ganadores figura el estudiante de ingeniería Abduqodir Latifjonov, cuyo proyecto, ImoVox, obtuvo el segundo puesto en la categoría estudiantil de Mejor Idea. Latifjonov desarrolló un guante con sensores tras observar las dificultades que afrontan algunas personas que utilizan la lengua de signos para comunicarse con quienes no la conocen.
"Empecé a pensar: en esta era tecnológica, ¿por qué no podemos crear una solución que entienda sus signos y los convierta en voz para que todo el mundo pueda comprenderlos?", explicó a 'Euronews'. Adaptado a la lengua de signos uzbeka, el prototipo utiliza sensores para detectar los movimientos de los dedos y las manos en tres dimensiones.
Cada gesto se registra y se le asigna un significado, lo que permite al dispositivo reconocerlo y convertirlo en voz. A continuación, la inteligencia artificial ayuda a combinar los signos individuales para formar frases más naturales.
Seis mediciones de salud en 90 segundos
Otro de los inventos premiados ha ido más allá del laboratorio. Asadbek Urunov, estudiante de máster en la Universidad Politécnica de Turín en Taskent, obtuvo el tercer puesto en la categoría estudiantil de Mejor Proyecto con Body Tester, un dispositivo que su equipo describe como un 'médico robot'.
La máquina mide la altura, el peso, el pulso, la saturación de oxígeno en sangre, la temperatura corporal y la presión arterial en unos 90 segundos. Además, almacena los resultados en formato digital y ofrece recomendaciones preliminares. Urunov señala que realizar estas mismas mediciones por separado con equipos convencionales puede llevar entre 20 y 25 minutos.
"Esto solo es una evaluación preliminar. No deberíamos utilizarla para sacar una conclusión médica definitiva", señaló a 'Euronews'. Según Urunov, el dispositivo ya se utiliza en unas 30 organizaciones, entre ellas instituciones públicas y clínicas.
Reducir el consumo energético en el procesamiento de minerales
Bekzod Gafforov obtuvo el primer puesto en la categoría estudiantil de Mejor Invención gracias al rediseño de un revestimiento para molinos de bolas industriales, utilizados para triturar minerales antes de su posterior procesamiento.
En el interior de estas máquinas giratorias, unas pesadas bolas metálicas trituran y muelen el mineral. El revestimiento protege la maquinaria del desgaste e influye en el movimiento de las bolas, lo que repercute en la eficiencia de la molienda.
Gafforov, estudiante de máster en la Graduate School of Business and Entrepreneurship, desarrolló el nuevo revestimiento junto con especialistas de la Universidad Estatal de Minería y Tecnología de Navoi, combinando acero resistente al desgaste y hierro fundido.
Asegura que el revestimiento ya se utiliza en instalaciones operadas por Navoi Mining and Metallurgical Company. "Según los resultados, su vida útil ha aumentado entre un 50% y un 100%, la eficiencia de la molienda ha mejorado entre un 30% y un 35% y el consumo energético ha disminuido entre un 5% y un 10%", explicó a 'Euronews'.
Una plataforma robótica avanza hacia la producción
Dilmurod Rustamov, de la Universidad Politécnica de Turín en Taskent, consiguió el segundo puesto en la categoría estudiantil de Mejor Proyecto con BARLOS, un vehículo terrestre híbrido no tripulado que puede funcionar con electricidad o gasolina. Su diseño modular permite incorporar distintos equipos en función de la tarea.
Rustamov indica que la plataforma se presentó al jefe del Servicio de Seguridad del Estado de Uzbekistán, quien la ha descrito públicamente como tecnología militar. Según el desarrollador, su equipo ha fabricado nueve vehículos tras recibir un pedido de ocho unidades en cuatro configuraciones diferentes. También afirma que ha recibido un encargo para producir 100 unidades en 2027.
Un dron diseñado para interceptar otras aeronaves no tripuladas
El primer premio del concurso en la categoría estudiantil de Mejor Proyecto fue para Biloliddin Ismoilov, estudiante de segundo curso de la Universidad de Tecnologías de la Información de Taskent, por Shunqor-8, un dron interceptor desarrollado en Uzbekistán. "Estamos creando algo nuevo, algo que no se ha hecho aquí antes", afirmó Ismoilov.
Diseñado para interceptar aeronaves no tripuladas, el sistema puede alcanzar velocidades de hasta 450 km/h e interceptar objetivos situados a entre 8 y 10 kilómetros de distancia, según la información difundida por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia e Innovación de Uzbekistán. Ismoilov señala que la tecnología ha superado ocho rondas de pruebas sobre el terreno y que están previstos nuevos ensayos.
Controlar ordenadores con movimientos de la mano
Davron Polojanov, que obtuvo el tercer puesto en la categoría estudiantil de Mejor Invención, desarrolló el dispositivo Hand Control Mouse K10G. Este sistema permite controlar ordenadores y otros equipos electrónicos mediante movimientos de la mano en tres dimensiones, sin necesidad de utilizar un ratón convencional.
"Mientras que un ratón convencional funciona sobre una superficie plana, nuestro Hand Control Mouse trabaja en el aire, a lo largo de los ejes X, Y y Z", explicó Polojanov. "Nos permite controlar ordenadores, equipos y otros dispositivos mediante movimientos en el aire".
Una de sus posibles aplicaciones es la enseñanza. El profesorado podría avanzar en sus presentaciones mientras se desplaza por el aula, sin necesidad de regresar constantemente al ordenador.