El ministro polaco Radosław Sikorski se mostró tajante en el Warsaw Security Forum ante la posibilidad de devolver a Rusia sus activos congelados. Los responsables de Exteriores de varios países europeos también abordaron el acuerdo sobre el gasóleo ruso anunciado por Donald Trump.
Uno de los temas centrales que está marcando tanto las conversaciones oficiales como los intercambios en los pasillos durante el Warsaw Security Forum de este año es el 'diesel deal', el acuerdo entre EE.UU. y Rusia que Donald Trump anunció en las redes sociales.
Según este acuerdo, Moscú debe poner de inmediato 300.000 toneladas de gasóleo a disposición de Estados Unidos y de los mercados mundiales y suministrar otras 500.000 toneladas en noviembre. Después, debería llegar al mercado otro millón de toneladas.
Para permitir estas entregas, Washington ha concedido una amplia exención de las sanciones sobre el gasóleo ruso, que, según lo previsto, estará vigente hasta abril de 2027. Esta decisión está causando preocupación en Ucrania y entre sus aliados.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Polonia, Alemania, Reino Unido y Noruega también respondieron a preguntas sobre esta cuestión. El viceprimer ministro polaco y ministro de Asuntos Exteriores, Radosław Sikorski, recordó unas palabras que el presidente de EE.UU. pronunció la noche anterior al responder a una pregunta del periodista de la Agencia Polaca de Prensa Oskar Górzyński.
"El presidente Trump dijo, con razón, que había ayudado a la elección de nuestro presidente", recordó Sikorski. "Por eso cuento con nuestro presidente MAGA (Karol Nawrocki) para que aproveche la amistad que tiene con el presidente Trump para dos cosas. En primer lugar, para garantizar una base permanente de EE.UU. en Polonia. En segundo lugar, para explicarle que Putin es el agresor y Zelenski, la víctima de esa agresión. Las guerras se terminan convenciendo al agresor de que rebaje su nivel de ambición, no pidiéndole a la víctima que capitule", declaró el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Polonia.
En cuanto a los activos estatales rusos congelados, Sikorski se mostró igual de tajante. "También circulan rumores de que algunos esperan que esos activos se devuelvan a Rusia. No creo que hable solo en mi nombre cuando digo: solo sobre nuestro cadáver", subrayó. Al hablar de la situación en el frente y de los preparativos para el invierno, el ministro polaco describió los distintos escenarios de combate:
"En el mar, un país sin armada ha bloqueado a un país con una flota poderosa y ninguno de los dos puede exportar cereal. Sin embargo, los rusos no dominan el mar. En tierra, Putin está completamente atascado. En realidad, lleva ya 13 años combatiendo y sigue sin poder conquistar, y nuestras estimaciones indican que, para tomar las plazas fuertes que aún quedan en Donbás, necesitaría cientos de miles de soldados más. En el aire, los aviones de ninguno de los dos países pueden sobrevolar el territorio del otro", dijo.
"Los rusos tienen ventaja porque lanzan enormes bombas planeadoras desde su propio territorio. Ucrania ataca refinerías y centros de datos. Los rusos tratan de aterrorizar a las ciudades. Pregunten a los ministros de distintos países: Londres y Hamburgo fueron atacadas, ¿llevó eso a un derrumbe de la moral? No. Se puede matar a mucha gente, se pueden cometer muchos crímenes de guerra. Pero eso no acaba con la guerra. Putin sigue creyendo que tiene esas cartas, así que el horizonte en el que debemos pensar es mediados del próximo año", valoró Sikorski.
El jefe de la diplomacia polaca señaló también decisiones concretas de la Unión Europea relevantes para el apoyo a Ucrania. "Ahora que Hungría ha renunciado al veto, contamos con miles de millones en reembolsos del Instrumento Europeo para la Paz, que permitirán a varios Estados miembros aumentar la financiación para Ucrania. Además, disponemos de un préstamo de 150.000 millones, con tipos de interés bajos, para que los Estados miembros modernicen sus industrias de defensa. No es poca cosa. Algunos de esos programas se llevarán a cabo junto con Ucrania", añadió Sikorski.
Al cierre del debate, Radosław Sikorski resumió la perspectiva a medio plazo sobre la seguridad europea: "A medio plazo ya no tenemos que entrar en pánico por Rusia. La amenaza es real, pero su poder no es el que parecía. Si hacemos lo que ya hemos prometido en las cumbres de La Haya y Ankara, de aquí a finales de la década contaremos con ejércitos (Alemania, Polonia y otros) a los que Putin no podrá atacar de forma eficaz. Lo que está en juego no es si seremos ocupados. Lo que está en juego es el estatus de Europa en el reparto global del poder".
Wadephul: mantener el rumbo y reforzar las sanciones
El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, subrayó que Europa debe mantener su propio rumbo. "Debemos hacer lo que nos corresponde y mantenernos fieles a nuestra causa. No es el momento de rebajar el régimen de sanciones, sino de reforzarlo. La Unión Europea lo hizo ayer, imponiendo sanciones a otras 1.600 personas, empresas y entidades. Eso es precisamente lo que estamos haciendo: mantener el rumbo", afirmó el jefe de la diplomacia alemana.
Pidió ampliar la propuesta de alto el fuego energético al mar Negro: "Por favor, no lo olvidemos e insistamos en que Rusia esté dispuesta a extender el alto el fuego no solo al sector energético, sino también al mar Negro, porque es necesario para evitar que muchas personas pasen hambre en el norte de África".
Tras conversar con Serguéi Lavrov en Nueva York, añadió: "No tuve la sensación de que Rusia estuviera preparada para un alto el fuego. Es una conclusión muy sombría. Muestra que Rusia, en este momento, no está dispuesta a un alto el fuego. Pero eso solo nos anima a mantenernos al lado de Ucrania y a aumentar la presión".
Miliband: días difíciles y alto el fuego energético total
El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, de la Mancomunidad de Naciones y de Desarrollo del Reino Unido, Ed Miliband, que ha regresado recientemente de Ucrania, calificó los últimos días de muy difíciles. También expresó su reconocimiento por el liderazgo del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. "Ha demostrado un liderazgo extraordinario durante los últimos cuatro años y medio, en las circunstancias más dramáticas", señaló.
Pidió que se tomara en serio la propuesta de un alto el fuego energético total: "Solo en la última semana hemos visto 200 ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana. Tomemos, pues, esta idea de un alto el fuego energético pleno e intentemos, junto con el presidente Trump, obligar a Putin a respetarlo, porque es exactamente lo que necesitamos. El presidente Zelenski ha mostrado disposición a esa idea".
Señaló tres prioridades antes del invierno: "Tenemos que avanzar en varios frentes. Necesitamos apoyo fiscal para cubrir las necesidades financieras de Ucrania durante el invierno y más allá. En segundo lugar, apoyo energético para este invierno. En tercer lugar, endurecer las sanciones. Cada mala señal enviada al presidente Putin es una señal que hace retroceder nuestra seguridad y la causa ucraniana".
Eide: largas sombras sobre la seguridad europea
El ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, subrayó la importancia estratégica de cómo termine la guerra. "La forma en que termine la guerra en Ucrania proyectará una larga sombra sobre la futura seguridad europea. Queremos que termine de una manera positiva para Ucrania y para nosotros. Ese es un imperativo. Para nuestros aliados al otro lado del Atlántico es importante que vean que esto es mucho más que una cuestión de Ucrania. Es Ucrania, pero también Europa y el futuro de Europa", afirmó.
Respaldó a su interlocutor británico, el secretario de Estado Ed Miliband: "Nuestro papel principal no es analizar lo que hacen otros, sino decir lo que hacemos nosotros. El refuerzo de la coalición de países dispuestos, los movimientos muy acertados de la UE de ayer, todo eso es una señal muy fuerte para Putin. Se trata de mostrar fuerza, pero también una firme determinación de defender el orden internacional que apreciamos: no se puede atacar a otros países y, si lo haces, habrá consecuencias".