La acusación particular pide incorporar una información admitida por el propio presidente del Gobierno a la investigación de la Audiencia Nacional. La juez ya habría solicitado, según 'El Confidencial', imágenes satelitales de los hechos acontecidos el 30 y 31 de julio.
La acusación particular ha reclamado este miércoles a la juez instructora de la causa del salto migratorio ceutí que incorpore a la investigación la presencia de fragatas y buques militares marroquíes en aguas territoriales aledañas a la ciudad autónoma. Se trata de una información adelantada esta semana por 'El País' que posteriormente fue confirmada por el propio presidente del Gobierno durante un corrillo con periodistas en el desfile del 12 de octubre.
La magistrada María Tardón ya había reclamado con anterioridad al Ministerio de Defensa documentación gráfica de los días 30 y 31 de julio, pico de los cruces a nado, por lo que es de esperar que dé curso al escrito presentado por Iustitia Europa, organización que lidera la acusación particular. Los hechos, reza el escrito, "podrían presentar relevancia para la investigación de posibles conductas atentatorias contra la independencia, la integridad territorial y la seguridad exterior" de España.
Las informaciones originales apuntan a que los barcos marroquíes permanecieron en las aguas territoriales propias de la ciudad autónoma más allá del cénit de la crisis, durante los primeros días de agosto, pese a las fragatas que el Ejército español envió para disuadirlas. Dos embarcaciones -una por cada Armada- estuvieron a punto de colisionar.
La acusación particular también reclama a la magistrada datos militares sobre la actividad de la Marina magrebí, además de documentación diplomática en manos de Exteriores e informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) más allá de los que el Gobierno desclasificó en su momento para afianzar su versión del relato de los hechos. Tardón, según publica 'El Confidencial', habría ya reclamado por su cuenta información satelital a Defensa, además de los informes mencionados.
Aunque este último ministerio no ha hecho declaraciones públicas al respecto, varios medios de comunicación informan de que existe malestar en Moncloa ante la sospecha de que la filtración sobre el incidente militar proviene directamente del entorno de Margarita Robles.
La ministra de Defensa siempre ha defendido la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) a su cargo, asegurando que se dieron los avisos pertinentes sobre la posibilidad de un cruce masivo, en claro contraste con su homólogo en Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien argumenta que no se informó por "canales oficiales" de la entrada por la playa del Tarajal que finalmente ocurrió.