Las autoridades ucranianas afirman que algunos de los ataques rusos tuvieron como objetivo infraestructuras energéticas, pocos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara una 'tregua energética'.
Al menos una persona ha muerto y más de 20 han resultado heridas en un ataque ruso contra la capital de Ucrania, Kiev, durante la noche del martes al miércoles. Tras el bombardeo ruso, se ha declarado un gran incendio en un edificio residencial.
Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, los ataques han tenido como objetivo una central eléctrica clave de la ciudad.
Zelenski señaló que la planta Darnytska CHP-4, que abastece a la capital de calefacción y electricidad, fue alcanzada por un misil balístico. El ataque se produce apenas unos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una tregua energética entre Rusia y Ucrania, que ponía fin a los ataques contra objetivos energéticos. Desde entonces, sin embargo, los ataques nocturnos del Kremlin han seguido dirigiéndose contra instalaciones energéticas, según Zelenski.
¿Qué 'tregua energética'?
Los ataques llegan además en un momento especialmente grave para Ucrania, que afronta una crisis que ha dejado sin suministro eléctrico a más de 600.000 personas en diversos ataques contra las redes eléctricas.
"Las instalaciones energéticas de Kiev y de la región han sido objeto de un enorme ataque con misiles balísticos. Hay interrupciones en el suministro eléctrico en la capital", escribió en Telegram el alcalde, Vitali Klitschko.
El presidente ucraniano ha acusado a Moscú de faltar al respeto al presidente estadounidense, Donald Trump, y a su 'tregua energética'. "El ataque fue completamente deliberado y demostrativo por su magnitud, Rusia nunca antes había mostrado un desprecio tan ostentoso hacia Estados Unidos", escribió Zelenski en X.
Mientras, Rusia informó de que había derribado 900 drones ucranianos durante la noche, incluidos 180 cerca de Moscú. Zelenski ha señalado anteriormente que Ucrania está dispuesta a respetar la tregua de Trump si Rusia corresponde, un llamamiento al que el Kremlin no ha respondido.