La Comisión Europea ha condenado este domingo la violencia en Albania, asegurando que "no tiene cabida en una sociedad democrática" y que la respuesta "debe ser legal y proporcionada".
Edi Rama ha acusado a algunos participantes en las protestas antigubernamentales de Albania de haber cruzado una "línea roja", mientras las manifestaciones continuaban en todo el país este lunes.
Las manifestaciones se prolongan desde hace meses en Albania, en medio de las peticiones de dimisión de Rama como primer ministro, pero los choques se intensificaron a comienzos de la semana pasada, cuando un movimiento estudiantil que reclama medidas ante las elevadas tasas universitarias lanzó nuevas movilizaciones.
"Las protestas son un derecho, mientras que la violencia es un crimen, y esta línea roja quedará firmemente trazada en esta etapa crítica de nuestro desarrollo democrático", ha escrito Rama este lunes en una publicación en redes sociales.
"Los alborotadores deben y asumirán las consecuencias legales y financieras de su ceguera", ha continuado, al tiempo que instaba a los manifestantes a "distanciarse" de los violentos.
"Yo y la mayoría de gobierno estamos preparados para dialogar con cualquiera excepto con los alborotadores y los partidos políticos que no se distancien de la violencia", ha añadido Rama.
En los últimos días, los enfrentamientos violentos con la Policía han llevado a manifestantes a incendiar edificios, lanzar cócteles molotov y disparar fuegos artificiales contra los agentes, que han respondido con balas de goma, cañones de agua y gases lacrimógenos. Centenares de personas, entre ellas agentes de Policía, han resultado heridas en la violencia, según las informaciones disponibles.
"Seguiremos con nuestro movimiento hasta que Rama dimita. No somos delincuentes, queremos paz social y mejores condiciones de vida en nuestro país", afirmó a la agencia AFP el estudiante de 22 años, Leka Sina. "La violencia no es una solución, pero el Gobierno también tiene que reflexionar en profundidad para entender esta revuelta", añadió Sina.
Rama ha intentado atribuir la responsabilidad de los disturbios a influencias extranjeras. La Comisión Europea ha difundido este domingo un comunicado en el que condena la violencia en Albania y afirma que "no tiene cabida en una sociedad democrática" y que la respuesta "debe mantenerse dentro de la ley y ser proporcionada".
"La libertad de reunión y de expresión son derechos fundamentales y valores esenciales europeos, que deben respetarse y ejercerse pacíficamente", señaló la Comisión en su comunicado. "En un país candidato firmemente comprometido con el proceso de adhesión a la UE y que está logrando avances importantes en su camino hacia la UE, las quejas deben abordarse mediante un diálogo constructivo y de forma pacífica".