Michael O'Leary, director general de la aerolínea, exige aplicar las tasas medioambientales de la UE a las aerolíneas de EE.UU. y China. En este 2026, el directivo ha anunciado recortes de su capacidad en Bélgica y advierte de un encarecimiento de los billetes por la subida del precio del petróleo.
El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, ha calificado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de "inútil", y la ha acusado de hablar de competitividad mientras no hace nada para lograrla.
En una entrevista con 'Euronews', O'Leary afirmó: "En el Parlamento Europeo tienes ese barco de los locos, rediseñando más regulaciones pensadas para aumentar el coste de viajar en avión cuando los consumidores lo que quieren son tarifas más bajas".
O'Leary arremetió contra las tasas medioambientales de la Unión Europea (UE), que solo se aplican a los vuelos dentro del bloque. Las compañías estadounidenses, asiáticas y chinas están exentas, aunque, según él, generan más de la mitad de las emisiones de la aviación en Europa.
Impuestos para los estadounidenses
"Nadie diseñaría un sistema tan estúpido como este, salvo el Parlamento Europeo y Ursula von der Leyen. Si de verdad se habla en serio de competitividad, hay que gravar a los estadounidenses cuando aterricen aquí en Europa".
Las rutas de largo recorrido, operadas tanto por aerolíneas europeas como estadounidenses, asiáticas y chinas, están sujetas a un régimen de compensación de carbono de la ONU menos exigente. Según el organismo de control del tráfico aéreo Eurocontrol, estos vuelos representan solo el 6% de las salidas pero más de la mitad de las emisiones de CO2 de la aviación europea.
En julio, la Comisión propuso ampliar el gravamen de la UE a algunos vuelos que salgan de Europa a partir de 2029.
Rutas como Frankfurt-Dubái y Frankfurt-Estambul se incorporarán al mercado de carbono, mientras que trayectos más largos como Frankfurt-Tokio quedarán excluidos, según la propuesta de la Comisión. Los vuelos que aterricen procedentes de Estados Unidos y China quedarán exentos.
"Ursula von der Leyen tiene miedo de hacer cualquier cosa que no sea hablar. Ya sabe, es inútil", dijo O'Leary en el programa Europe Today . "Europa tiene una hoja de ruta para ser más competitiva, se llama Informe Draghi. Dos años después, no se ha aplicado ni una sola de sus recomendaciones y Ursula von der Leyen se esconde en el Berlaymont sin hacer nada más que pronunciar discursos".
Pidió un gravamen "justo y razonable" para cada vuelo que aterrice en Europa o despegue de ella.
El ex primer ministro italiano, Mario Draghi, publicó el informe en septiembre de 2024. Advertía de que la UE se enfrentaba a una "agonía lenta" sin una reforma radical y pedía hasta 800.000 millones de euros al año de inversión adicional.
El mes pasado, un informe de la Joint European Disruptive Initiative señaló que el bloque ha aplicado el 26% de las recomendaciones planteadas por Draghi y sostuvo que "el progreso es real, pero no está sincronizado con el ritmo del mundo".
"Bélgica, Francia y Alemania no son competitivas"
O'Leary se ha desplazado a Bruselas para presentar el programa de invierno de Ryanair. La aerolínea ha anunciado que recortará un millón de plazas y 20 rutas en Bélgica después de que el Gobierno de Bart De Wever haya aumentado el impuesto sobre los viajes aéreos en 2 euros, hasta 7 euros por billete. La subida se moderó respecto a la propuesta inicial de elevarlo a 10 euros tras la presión del sector, pero no ha sido suficiente para satisfacer a Ryanair.
"Estamos trasladando aviones a aquellos países que sí son competitivos", señaló O'Leary. "Bélgica no es competitiva. Francia no es competitiva. Alemania es desesperadamente poco competitiva".
El nuevo gravamen belga sigue siendo inferior al de los países vecinos. Países Bajos ya cobra 30,25 euros por pasajero que sale, y Alemania cobra 13,03 euros para la mayoría de los vuelos europeos.
El recorte de las rutas de invierno de Ryanair sigue estrategias similares a las de la sueca SAS y Easyjet, que también han reducido vuelos este año.
O'Leary advirtió a los pasajeros de que deben esperar tarifas más elevadas. Ryanair ha fijado el coste del combustible de este año en unos 67 dólares por barril al acordar el precio por adelantado, lo que la protege del encarecimiento del petróleo. Prevê que ese precio se duplique el próximo año, cuando expire esa protección.
"Garantizamos que no habrá recargos por combustible", afirmó O'Leary, "pero no cabe duda de que las tarifas aéreas van a subir de forma significativa en 2027 debido a unos precios del petróleo mucho más altos".
Su advertencia llega en un momento en que la guerra en Oriente Medio está impulsando con fuerza el precio del petróleo. El crudo Brent, el referente internacional, cerró este viernes en 109,86 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo, y desde entonces ha superado los 110 dólares mientras los ataques a petroleros amenazan los suministros procedentes del golfo Pérsico.