El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, participó en un encuentro con dirigentes de izquierdas y representantes sindicales en Orléans, mientras el partido de Marine Le Pen celebraba su propia reunión con la vista puesta en las elecciones presidenciales de 2027.
Miles de manifestantes se han congregado este sábado en la ciudad francesa de Orléans para protestar contra la formación ultraderechista Agrupación Nacional (RN), que celebra su congreso nacional en vísperas del lanzamiento de la campaña presidencial de Marine Le Pen.
El alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, de La France insoumise (LFI), se ha sumado a la manifestación junto al líder del Partido Socialista, Olivier Faure, y a la responsable del sindicato CGT, Sophie Binet.
Unas 50 formaciones políticas, sindicatos y asociaciones habían convocado la protesta contra lo que describen como "racismo, fascismo e imperialismo". Las autoridades esperaban entre 20.000 y 30.000 manifestantes.
"Hemos venido a decirle a la extrema derecha, mirándola directamente a los ojos, que no tenemos miedo", señaló Bagayoko a su llegada a Orléans. El alcalde rechazó las insinuaciones de que los manifestantes pretendieran provocar violencia, y insistió en que estaban defendiendo la libertad y los valores democráticos.
Bagayoko también acusó a la extrema derecha de difundir un discurso de odio y criticó al presidente Emmanuel Macron por no hacer lo suficiente para frenar el auge de Agrupación Nacional.
La manifestación tiene lugar en un clima de fuerte tensión en toda Francia tras un ataque mortal perpetrado el viernes en Trappes, al oeste de París, que dejó un muerto y cinco heridos.
Bagayoko estableció un vínculo entre la difusión de ese discurso de odio, en particular en las redes sociales, y el ataque. Las autoridades investigan la presunta motivación racista del tiroteo.
Fuerte despliegue de seguridad antes del lanzamiento de la campaña de Le Pen
Casi 3.000 agentes de Policía y gendarmes han sido desplegados por toda Orléans ante el temor a enfrentamientos entre manifestantes y simpatizantes de la extrema derecha.
Las autoridades también movilizaron vehículos blindados, helicópteros y drones, mientras varios comercios protegieron sus escaparates y se suspendieron los servicios de transporte público.El alcalde de la ciudad, Serge Grouard, impuso un toque de queda nocturno para los menores de 15 años durante el fin de semana.
Agrupación Nacional espera reunir a miles de simpatizantes en su congreso de dos días, en el que se prevé que el presidente del partido, Jordan Bardella, revalide su mandato al frente de la formación.
El encuentro culminará el domingo con un gran mitin que marcará el lanzamiento de la campaña de Marine Le Pen para las elecciones presidenciales de 2027.
El objetivo del acto es mostrar la fortaleza del partido ultraderechista mientras Le Pen trata de consolidar su posición de cara a la votación del próximo año.
Estas convocatorias rivales coinciden con otro fin de semana de protestas a escala nacional por el coste de la vida, los servicios públicos y las políticas del Gobierno, con las fuerzas de seguridad en máxima alerta tras los recientes disturbios.