Algunos piden boicotear la plataforma de alquileres temporales después de que se prohibiera a los anfitriones pedir a los huéspedes que quitaran las sábanas o fregaran los platos.
En un importante triunfo para quienes viajan, ya contamos la semana pasada que Airbnb ha cambiado sus normas y ha prohibido que los anfitriones pidan a los huéspedes tareas como quitar la ropa de cama o fregar los platos antes de hacer el check-out.
La reacción de los huéspedes ha sido muy positiva, y muchos usuarios de redes sociales han compartido fotos de largas listas de tareas de salida de estancias anteriores. La reacción de los anfitriones ha sido… bastante menos positiva. En absoluto.
Algunos anfitriones de Airbnb incluso están llamando a boicotear la plataforma coincidiendo con la entrada en vigor de la prohibición de las tareas de check-out, el próximo 20 de noviembre. Estas son algunas de las reacciones:
En el lado contrario, varios anfitriones de Airbnb están a favor de los cambios y aseguran que castigan a los "malos anfitriones" que dañan la imagen de toda la plataforma.
Una de las publicaciones más destacadas en el subreddit Airbnb Hosts señala que las nuevas normas no significan "nada" para el anfitrión medio, porque la mayoría "no exige ni pide un esfuerzo significativo a nuestros huéspedes". Estas son algunas de las reacciones más moderadas de los afectados:
¿Cuáles son las nuevas normas?
Por si alguien se lo ha perdido, Airbnb ha explicado que ya no se puede pedir a los huéspedes que hagan cosas que requieran "un esfuerzo o tiempo significativos, o que normalmente llevaría a cabo un servicio de limpieza". Por ejemplo, no se les puede pedir que frieguen los platos, pero sí que los dejen en el fregadero.
En un comunicado remitido a 'Euronews Travel', Airbnb señaló: "Las normas de la casa ayudan a los huéspedes a entender qué esperan los anfitriones, pero hemos escuchado de nuestra comunidad que pueden resultar confusas, gravosas y difíciles de gestionar".
"Por eso las hemos rediseñado para que sean más fáciles de descubrir y más claras de fijar, junto con una nueva política que mantiene las peticiones razonables, sin sorpresas". Creemos que el debate lo resume mejor que nadie Patrick Vlaskovits: