Nueve muertos y 25 heridos es el balance del ataque armado contra la comunidad cristiana de Jordania. El rey Abdalá II ha dicho que su país impondrá las "penas más duras" a los autores.
Las fuerzas de seguridad jordanas han detenido, en una operación llevada a cabo en las primeras horas de este lunes, a tres sospechosos por el reciente atentado con numerosas víctimas mortales contra una iglesia grecoortodoxa, según comunicaron las autoridades del reino.
"Hemos arrestado a los asesinos, estamos investigando todas las circunstancias que empujaron a estos jóvenes hacia el extremismo y nos aseguraremos de que se depuren responsabilidades para cualquiera que se demuestre que estuvo implicado", subrayó a través de X el ministro del Interior jordano, Mazen al Faraya.
Según el más reciente balance de las autoridades del reino, nueve personas murieron y otras 25 resultaron heridas en este ataque sin precedentes contra cristianos en el país, perpetrado por hombres armados en el pueblo de Hamud (sur) este viernes.
La televisión estatal informó de que los "tres terroristas responsables" del ataque se habían detenido a primera hora de la mañana "en una casa abandonada" de la provincia de Karak, donde se encuentra también la iglesia que fue objetivo del ataque.
Como informó la misma fuente a través de X, "los tres resultaron heridos" en un intercambio de disparos, mientras que "ningún miembro de las fuerzas de seguridad" sufrió heridas.
Antes, la Dirección de Seguridad Pública había indicado que los atacantes irrumpieron en la iglesia grecoortodoxa y abrieron fuego durante un funeral.
Al denunciar la "acción terrorista", el monarca jordano Abdalá II, que visitó a los heridos en Karak, subrayó a través de X este viernes que su país impondrá las "penas más duras" a los autores.
En la provincia de Karak, que cuenta con 375.000 habitantes, vive una importante comunidad cristiana. Los cristianos representan alrededor del 3% de la población de Jordania, 11 millones en total, mayoritariamente suní.
En el reino se ha decretado desde este viernes un luto nacional de tres días, con las banderas ondeando a media asta en los edificios gubernamentales y públicos.