Un estudio astronómico sitúa la vista celeste de Van Gogh el 22 de julio de 1889 tras analizar la posición de la Luna y Tauro. En este 2026, investigadores de Seúl cuestionan la cronología tradicional y confirman que el pintor neerlandés combinó la observación real con el boceto.
Más de un siglo después de que Vincent van Gogh pintara uno de los cielos nocturnos más reconocibles de la historia del arte, los científicos creen que pueden haber identificado la escena celeste real que lo inspiró, y la respuesta podría cambiar la fecha aceptada de su obra maestra.
Sus conclusiones indican que, en lugar de ser un producto de la imaginación de Van Gogh, 'La noche estrellada' podría haberse inspirado en lo que vio cuando alzó la vista al cielo desde el manicomio francés en el que estaba internado hace 137 años.
Un equipo surcoreano ha informado recientemente de que, tras años de astronomía forense e investigación sobre el artista neerlandés, han logrado casar su obra maestra con un cielo previo al amanecer sobre Saint-Remy de Provence, en Francia, en torno al 22 de julio de 1889.
Es una fecha un mes posterior al periodo aceptado desde hace décadas para la pintura posimpresionista, que muestra un cielo con cintas arremolinadas de azul, estrellas resplandecientes y una luminosa luna creciente, con un pueblo a sus pies y cipreses que se alzan a un lado.
Los historiadores del arte han fechado tradicionalmente el cuadro en junio de 1889, poco después de que Van Gogh ingresara en el manicomio. Meses antes se había cortado la oreja izquierda durante una discusión con el pintor Paul Gauguin.
Un equipo encabezado por Elijah Jeong-hyun Kim, consejero delegado de un fabricante de telescopios de Seúl, cuestiona ahora esa fecha en un estudio que se publica en la revista 'Scientific Reports'.
"No hay dos cielos iguales. Siempre cambia algo. Creo que Vincent se fijó en esos cambios y los trasladó al cuadro", señaló Kim en un correo electrónico. Y añadió: "Estoy convencido de que el 22 de julio es la mejor fecha. Apostaré por ese día".
El último estudio aborda "un auténtico rompecabezas": que a mediados de junio de 1889 la luna no era la fina luna creciente que pintó van Gogh, explicó Jose Luis Aragon, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha estudiado 'La noche estrellada' como físico, pero no participó en la nueva investigación.
"Aun así, vería la fecha de julio como una hipótesis sugerente más que como una respuesta definitiva", apuntó Aragon en un correo electrónico a AP.
Kim y su equipo descubrieron que en torno al 22 de julio de 1889 la forma de la luna antes del amanecer se parecía a la del cuadro, con el cúmulo estelar de las Híades, en la constelación de Tauro, elevándose por el este junto a Venus. Según sus análisis meteorológicos, el cielo debía de estar lo bastante despejado como para que Van Gogh pudiera verlo todo.
Los investigadores comprobaron y validaron sus métodos con cielos nocturnos presentes en otros cuadros, lo que da lugar a lo que Aragon considera "un estudio riguroso y genuinamente interdisciplinar".
Hay otra complicación importante: Van Gogh no se limitó a ponerse ante la ventana y reproducir el cielo exactamente como lo veía. Trabajó en 'La noche estrellada' en un estudio del manicomio, recurriendo a bocetos y a la memoria para construir ese paisaje extraordinario.
Eso significa que los elementos celestes del cuadro pueden no corresponder en absoluto a una única noche y que "el cielo probablemente sea un compuesto de muchas noches, como reconocen los propios autores", señaló Aragon.