Los altercados durante las protestas contra un acto de Vito Quiles, finalmente cancelado, dejaron decenas de contenedores quemados y varios vehículos destrozados. Los partidos condenan la violencia mientras los sindicatos policiales cuestionan el dispositivo de seguridad.
Bilbao intenta recuperar la normalidad después de los violentos disturbios de este lunes durante las protestas contra un acto del agitador conocido por sus discursos de extrema derecha, Vito Quiles. El acto finalmente fue cancelado.
Los servicios municipales han comenzado a retirar los restos de contenedores y vehículos quemados, mientras las autoridades evalúan los daños en las calles y comercios afectados.
Los incidentes dejaron 17 detenidos, entre ellos diez menores de edad, y una persona más investigada por desórdenes públicos. Según el Ayuntamiento, los daños en bienes públicos ascienden a unos 55.000 euros, con 38 contenedores incendiados. También quedaron calcinados cinco vehículos particulares. La Policía vasca continúa investigando para identificar a otros posibles implicados.
El alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, ha condenado los altercados . El Gobierno vasco también ha rechazado la violencia, mientras que los sindicatos de la Ertzaintza han criticado la organización del operativo policial y consideran que su retirada fue precipitada.
Los disturbios han provocado reacciones de los principales partidos políticos que se encuentran en precampaña electoral. El PP ha responsabilizado al Gobierno de no anticiparse a los incidentes y ha pedido la dimisión del consejero vasco de Seguridad. Por su parte, el PSOE ha rechazado la violencia y ha pedido evitar una escalada de tensión política.
España se ve sacudida por varios episodios violentos. Tras los altercados del fin de semana en Barcelona y los disturbios del lunes en Bilbao, ahora preocupa la convocatoria del movimiento Blocus, que llama a saquear comercios durante la noche de Halloween.