El cambio climático debería declararse emergencia mundial de salud, advierten los autores de un importante informe, pues sus efectos se agravan más rápido que las medidas para combatirlo.
El cambio climático se ha convertido en una emergencia sanitaria mundial crónica y en aumento, con riesgos e impactos para la salud que han crecido rápidamente desde la entrada en vigor del Acuerdo de París en 2016, según el último informe Lancet Countdown.
Por ello, los autores del informe han pedido a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al conjunto de Naciones Unidas que declaren oficialmente el cambio climático como emergencia sanitaria mundial.
Sostienen que una declaración formal de emergencia haría que la acción climática mundial pasara de compromisos lentos y voluntarios a una gestión de emergencia obligatoria y coordinada.
Esto se traduciría en un refuerzo de la vigilancia sanitaria y de los sistemas de alerta temprana, en una rápida movilización de recursos, en la creación de mecanismos de rendición de cuentas jurídicamente vinculantes y en la introducción de medidas preventivas de salud pública.
Una medida que, a su juicio, reflejaría la magnitud de la amenaza.
"A medida que la población crece y envejece, hoy hay más personas en riesgo que hace una década, lo que aumenta aún más la magnitud y la urgencia de la tarea de adaptación", escribieron los autores.
Los indicadores del informe muestran que, desde que el Acuerdo de París entró en vigor, los riesgos y efectos sobre la salud relacionados con el clima no solo han aumentado, sino que además se han acelerado en múltiples ámbitos en comparación con la década anterior.
Entre ellos figuran determinados riesgos sanitarios vinculados al calor, la incidencia de sequías, las precipitaciones extremas y la idoneidad climática para la transmisión del dengue. El ritmo más rápido de estos cambios apunta a que las medidas actuales son insuficientes para proteger la salud pública.
Entre las otras medidas propuestas figuran la prohibición inmediata y mundial de nuevas actividades de exploración y explotación de combustibles fósiles, la eliminación completa de la generación eléctrica con carbón de aquí a 2035 y un cambio hacia dietas predominantemente basadas en alimentos de origen vegetal.
Las amenazas para la salud relacionadas con el clima no dejan de crecer
Pese a los esfuerzos por combatir el cambio climático, las emisiones de gases de efecto invernadero siguen alcanzando máximos históricos. El cambio climático afecta cada vez más a la salud y amenaza vidas en todo el mundo, mientras la ventana de oportunidad para evitar un futuro potencialmente catastrófico se está cerrando rápidamente.
En los últimos 11 años se han registrado las temperaturas más altas desde que hay datos, señaló el informe, mientras que las muertes anuales relacionadas con el calor han aumentado casi un 36% en las últimas décadas.
Solo en 2023, el calor se relacionó con un récord de 710.000 muertes, y más del 70% de ellas se atribuyen al cambio climático provocado por la actividad humana.
El cambio climático también está haciendo que las condiciones sean más favorables para la transmisión de enfermedades vectoriales, entre ellas el dengue y el zika.
Los fenómenos meteorológicos extremos y los incendios forestales también amenazan cada vez más la salud humana, especialmente entre las poblaciones vulnerables y en las regiones con limitada capacidad de respuesta frente a los impactos climáticos.
En este contexto, los autores sostienen que es necesario un cambio urgente de enfoque "para cambiar de rumbo y proteger la salud y la supervivencia de las generaciones presentes y futuras".