La Comisión Europea reabre 21,3 mil millones en préstamos de Defensa SAFE sin usar e insta a gobiernos de la UE a proyectos conjuntos con Ucrania, con un déficit de 70 mil millones de euros. Bruselas no puede obligarles, pero espera que las normas de compra conjunta lleven parte del dinero a Kiev.
La Comisión Europea ha abierto una nueva ronda de préstamos de defensa con bajos tipos de interés y está instando a los Estados miembros a destinarlos a proyectos conjuntos con Ucrania, en un momento en que Kiev se enfrenta a un déficit presupuestario de 70.000 millones de euros.
Este jueves se han puesto a disposición 21.300 millones de euros de financiación no utilizada en el marco de la Acción de Seguridad para Europa (Security Action for Europe - SAFE), el programa de financiación de la UE para inversiones estratégicas en Defensa, y la Comisión espera orientar parte de ese dinero hacia Ucrania.
"Utilizando los fondos restantes de SAFE, pondremos en marcha un nuevo programa de proyectos conjuntos con empresas ucranianas," afirmó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en su discurso anual sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo el mes pasado.
Fondos no utilizados para rearmar a Ucrania
SAFE se creó para ayudar a los países de la UE a reforzar con urgencia sus capacidades de defensa y su producción industrial en respuesta a la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y a las crecientes dudas sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos durante el segundo mandato de Donald Trump.
Varios Estados miembros, en particular Italia, Hungría y Francia, han pedido préstamos muy por debajo de lo previsto. Eso dejó un fondo de dinero sin utilizar que la Comisión ha reabierto ahora mediante una segunda ronda de convocatorias que estará abierta hasta el 13 de noviembre.
En una carta enviada este jueves a los Gobiernos europeos, el comisario de Defensa, Andrius Kubilius, animó a los Estados miembros a profundizar la cooperación con Ucrania a través de empresas conjuntas, especialmente en las áreas de necesidad más urgente: sistemas de defensa antimisiles, drones y munición.
"Estamos animando sin duda a nuestros Estados miembros a que hagan todo lo posible por llevar a cabo proyectos conjuntos en estos momentos", señaló el portavoz de Defensa de la Comisión, Thomas Regnier. "Estos excedentes pueden beneficiar sin duda a las industrias de defensa nacionales, pero también a Ucrania en el contexto actual. Podemos alinear ambos intereses".
Optimismo en Bruselas pese al agujero presupuestario ucraniano
El Gobierno ucraniano se enfrenta de hecho a un enorme agujero presupuestario mientras continúan los devastadores ataques aéreos. Pero el Ejecutivo comunitario no tiene forma de obligar a los Estados miembros a implicar a empresas ucranianas, ya que los préstamos son suyos y se han contraído para su propia defensa.
Lógicamente, los países de la UE prefieren gastar sus presupuestos de Defensa en reforzar a los actores nacionales. Aun así, en Bruselas hay cierto margen para el optimismo sobre la posibilidad de que Ucrania pueda recibir al menos una parte de esos 21.300 millones de euros.
Hasta mayo, las normas de SAFE permitían a los Estados realizar pedidos de adquisición de un solo país. En teoría, se trataba de una excepción temporal para facilitar compras nacionales urgentes.
En la práctica, se introdujo a insistencia del comisario polaco de Presupuesto, Piotr Serafin, precisamente para reservar la mayor cantidad de dinero posible a las empresas polacas. Varsovia ha destinado el 89% de su financiación a la industria armamentística polaca.
Requisitos de compras conjuntas: la baza de la UE para incluir a Kiev
Polonia es, con mucha diferencia, la mayor beneficiaria de SAFE, con 43.730 millones de euros, cerca del 30% del total. Se espera que solicite aún más, pero esta vez no podrá hacerlo mediante el procedimiento de adquisición de un solo país.
Por ello, la Comisión confía en que Polonia y otros países que pidan más préstamos de SAFE incorporen a Ucrania para cumplir los requisitos de adquisición entre varios países, aunque no exista una cuota mínima para el segundo país.
"En la situación actual, la Comisión no puede simplemente decir: hagan lo que quieran con ello. Pero no hay garantía de que esto vaya a suceder", declaró a 'Euronews' un alto cargo de la UE bajo condición de anonimato.
También está la cuestión de si los Estados miembros pueden absorber la totalidad de la suma. Además de los países que pidieron menos préstamos, algunos miembros del flanco oriental, como Rumanía, ya están sometidos a un procedimiento de déficit excesivo por exceso de gasto.
Ocho países de la UE nunca se adhirieron a SAFE, entre ellos Alemania y Países Bajos, que pueden endeudarse más barato por su cuenta que recurriendo a deuda común de la UE. Eso deja solo a unos pocos Estados miembros, como Polonia, Irlanda y Grecia, previsiblemente interesados en nuevos préstamos.
Esto abre la posibilidad realista de que varios miles de millones de euros queden sin gastar justo cuando Ucrania atraviesa una grave necesidad financiera. La normativa vigente no permite reasignar directamente a Kiev los préstamos no utilizados, pero no sería la primera vez que Bruselas recurre a "soluciones creativas".