Donald Trump cerró su campaña electoral con mítines en Iowa y Kansas, en un último intento de movilizar al electorado republicano antes de las elecciones de mitad de mandato, en las que los demócratas aspiran a recuperar el control del Congreso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró este domingo su campaña para las elecciones de mitad de mandato con mítines en Iowa y Kansas, mientras las divisiones entre los demócratas en Michigan amenazan con complicar sus aspiraciones de recuperar el control del Senado.
El mandatario visitó Dubuque, en Iowa, y Salina, en Kansas, dos estados donde los republicanos afrontan una fuerte competencia de los candidatos demócratas. En Iowa, sin embargo, Trump se mostró convencido de que su partido está a punto de lograr una victoria arrolladora.
"Vamos a elegir republicanos de 'America First' en todos los niveles", afirmó al comienzo de un discurso que se prolongó durante dos horas. Más tarde, Trump viajó a Kansas, donde el Air Force One sobrevoló a una multitud de simpatizantes antes de aterrizar en el aeropuerto de Salina, escenario de un mitin al aire libre.
El presidente volvió a pronunciar un extenso discurso, esta vez de casi 90 minutos, durante el cual cientos de asistentes abandonaron el recinto antes de que terminara su intervención. "Este es nuestro último acto. Cerramos esta noche", declaró Trump, que desde principios de octubre ha recorrido el país y celebrado más de una veintena de mítines en 19 estados.
Con más de 54 millones de votos ya emitidos, las elecciones del martes se perfilan como un referéndum sobre el segundo mandato de Trump en la Casa Blanca. Su popularidad ha caído hasta el nivel más bajo de este segundo mandato, reflejo del creciente descontento ciudadano con sus políticas internas, la imposición de amplios aranceles y su decisión de iniciar la guerra contra Irán.
La estrategia electoral republicana también ha cambiado. En 2024, el partido se centró principalmente en conquistar estados que habían votado por el demócrata Joe Biden en 2020. Este año, en cambio, Trump ha concentrado buena parte de sus esfuerzos en territorios donde ya había obtenido amplias victorias.
En juego están los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado. Los republicanos cuentan actualmente con una ajustada mayoría de 219 escaños frente a 214 en la Cámara Baja y de 53 frente a 47 en el Senado.
Las encuestas apuntan a que los demócratas están bien posicionados para recuperar el control de la Cámara de Representantes y que también tienen posibilidades de hacerse con la mayoría en el Senado.
Controlar la Cámara Baja permitiría a los demócratas influir decisivamente en la aprobación del presupuesto federal, bloquear iniciativas legislativas y ampliar su capacidad para investigar a la Administración Trump.
Divisiones entre los demócratas en Michigan
Mientras tanto, en Michigan, la congresista demócrata Haley Stevens ha roto con la línea de su partido al respaldar públicamente al candidato republicano Mike Rogers en lugar de apoyar al aspirante demócrata.
Stevens perdió las primarias demócratas al Senado frente al progresista Abdul El Sayed y posteriormente anunció su apoyo a Rogers en la carrera por un escaño en la Cámara Alta. "Es una elección muy reñida, todos lo sabemos, pero Abdul dejó muy claro que yo no era bienvenida en su campaña", declaró ante los periodistas al anunciar su decisión.
Trump elogió a Stevens por su respaldo a Rogers e incluso la invitó a unirse al Partido Republicano. "No conozco a Haley, nunca he conocido a Haley, pero Haley ha dicho lo que pocos se atreven a decir", afirmó.
Durante sus mítines, el presidente estadounidense también intensificó sus ataques contra El Sayed, al que calificó de "yihadista" y contra el que empleó una retórica islamófoba. "¿Os imagináis? Tendremos que hacerle pasar por detectores de metales…", declaró Trump.
El Sayed, cuya proyección nacional ha ido en aumento, ha destacado por sus críticas a la alianza entre Estados Unidos e Israel y por reclamar el fin de las ventas de armamento estadounidense al país. "Al final del día, en realidad no pienso en Haley Stevens. Pienso en las 9.999.998 personas que no son esas dos", respondió.