El Banco de Inglaterra ha subido los tipos de interés al 4% en su intento de frenar la subida de precios impulsada por la guerra en Irán.
En una decisión ampliamente esperada, el Banco de Inglaterra ha elevado este jueves su tipo de interés principal al 4% desde el 3,75%. La principal causa del aumento de la inflación este año ha sido el fuerte encarecimiento de los combustibles debido a la guerra en Irán y a los posteriores cuellos de botella en el estrecho de Ormuz, que han contraído la oferta mundial de petróleo y gas.
El alza de este jueves es la primera desde agosto de 2023. Ocho responsables de política monetaria votaron a favor de la subida de un cuarto de punto, mientras que uno defendió un incremento mayor, de medio punto.
La presión sobre el Banco de Inglaterra para que actuara ha aumentado de forma constante en los últimos meses. Cuando la inflación alcanzó en septiembre un máximo de 11 meses del 3,5%, muy por encima del objetivo del 2% del banco, consolidó las expectativas del mercado de una subida de tipos este mes, con la posibilidad de que se produzcan más en 2027.
El banco señaló que todavía hay pruebas limitadas de que los mayores costes energéticos se estén trasladando a otros precios y salarios. También apuntó que la economía ha resultado más resistente de lo previsto, aunque es probable que el crecimiento se ralentice en los próximos trimestres. Sin embargo, advirtió de que "el grado de presión inflacionista que ya se está gestando es ahora suficiente para justificar un incremento del tipo de interés oficial".
"Imaginamos que la paciencia de muchos miembros del comité con el reciente repunte de la inflación se ha agotado", dijo Ellie Henderson, economista en Investec. "Cuanto más tiempo se mantengan elevados los precios de la energía, mayor será el riesgo de que un shock de precios temporal se convierta en algo más permanente".
Junto con la subida de tipos, el banco publicó sus previsiones trimestrales, en las que advierte de que la inflación podría situarse en torno al 5% hacia mediados de 2027, frente al 3,5% de septiembre, a medida que los mayores costes energéticos se trasladen a las facturas de hogares y empresas.
El banco elevó también sus previsiones de crecimiento y ahora pronostica que la economía del Reino Unido se expandirá un 1,6% este año y un 1,3% en 2027, frente a su previsión de julio, que era del 1,1% para ambos años. El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, señaló que nuevas subidas de tipos siguen siendo posibles, aunque no inevitables.
Bailey afirmó que "la subida de hoy no debe verse como la primera de una inevitable y larga secuencia de incrementos. Pero, a menos que el conflicto en Oriente Medio se resuelva, tampoco parece probable que sea la última subida. El Comité de Política Monetaria (MPC) evaluará las perspectivas en cada reunión y responderá según sea necesario para devolver la inflación de forma sostenible a nuestro objetivo del 2%".
Los tipos de interés del mercado se mantuvieron por encima de sus niveles anteriores al conflicto, mientras que los tipos hipotecarios de referencia a dos años han subido casi medio punto porcentual desde comienzos de septiembre. Según la última Encuesta a Participantes del Mercado (Market Participants Survey) del banco, la expectativa mediana de los encuestados era que el tipo de interés oficial alcanzara el 4% en noviembre y el 4,25% en febrero.
El banco espera también que el presupuesto reduzca la inflación en un cuarto de punto porcentual para el segundo trimestre de 2027, aunque se prevé que la política fiscal lastrará el crecimiento a medio plazo.
La decisión del Banco de Inglaterra se produce tras las recientes subidas de tipos de la Reserva Federal de Estados Unidos y del Banco Central Europeo en respuesta a una inflación alimentada por la guerra en Irán. Las expectativas sobre sus próximos movimientos dependen en gran medida de los precios de la energía. Los tipos de interés en el Reino Unido venían bajando desde un máximo de 15 años del 5,25% antes de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el 28 de febrero.