La inflación británica repuntó más de lo previsto en septiembre, hasta el 3,5%, impulsada por el encarecimiento de los combustibles. El dato llega a una semana de la presentación de los presupuestos, mientras la deuda pública neta supera por primera vez los tres billones de libras.
La inflación anual de los precios al consumo en el Reino Unido ha subido en septiembre de 2026 al 3,5%, su nivel más alto desde octubre de 2025, desde el 3,1% de agosto, según ha informado la Oficina Nacional de Estadística (ONS).
Esta lectura, superior a la esperada, llega una semana antes de que el Gobierno laborista presente su presupuesto anual el 28 de octubre, en el que se prevé que aborde las presiones sobre el coste de la vida.
El aumento se ha debido en gran medida al encarecimiento de los combustibles. El precio medio del diésel en septiembre alcanzó su nivel más alto desde julio de 2022, mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán disparaba los precios de la gasolina y el gasóleo.
El transporte, en particular los carburantes para automoción, ha sido el componente que más ha contribuido al repunte de la inflación anual, indicó la ONS. Los precios del transporte subieron un 6,6% interanual, frente al 4,6% del mes anterior.
La inflación anual de los servicios se ha acelerado hasta el 3,7%. Los costes de la vivienda y los servicios del hogar, y los de comunicaciones, aumentaron un 5,3% y un 5,8% interanual, respectivamente. La inflación de los alimentos se mantuvo sin cambios, en el 1,3%.
La inflación subyacente del IPC subió al 2,8% desde el 2,6%. En comparación con agosto, los precios al consumo han aumentado un 0,4%, tras el incremento del 0,5% del mes anterior.
"El tope del precio de la energía ha subido ligeramente en octubre y los hogares se preparan para un aumento aún mayor a principios del próximo año", dijo Danni Hewson, responsable de análisis financiero de AJ Bell. Añadió que las expectativas están influidas por el encarecimiento de los servicios, así como por el fuerte aumento del precio de las materias primas que las empresas utilizan para producir, además del salto en el coste de transportar esos bienes.
"La idea de que costear nuestro modo de vida solo va a ser más difícil en los próximos meses afectará a la confianza de los consumidores", señaló Hewson.
Se da por hecho en los mercados que el Banco de Inglaterra subirá los tipos de interés en su próxima reunión, el 5 de noviembre, lo que podría ser el primer movimiento de este tipo desde 2023. Esta subida podría seguir a las realizadas por el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de Estados Unidos en medio de nuevas presiones inflacionistas.
"Las expectativas del mercado sobre una subida en noviembre se acercan ya al 100%, con más de un 50% de probabilidad de que se produzca un segundo incremento antes de que acabe el año", apuntó Hewson.
El tipo de referencia actual del banco central británico se sitúa en el 3,75%, frente a un objetivo de inflación del 2%.
Aumenta el endeudamiento del Reino Unido mientras la deuda pública supera los 3 billones de libras
En una nota aparte, la ONS indicó que el endeudamiento público se situó en casi 25.000 millones de libras (29.800 millones de euros) en septiembre de 2026.
El endeudamiento neto del sector público británico ascendió a 24.500 millones de libras (29.200 millones de euros) en septiembre, 1.800 millones de libras (2.100 millones de euros) más que un año antes y por encima de las previsiones del mercado.
El aumento del endeudamiento se produce porque "el gasto, incluidos los mayores costes de intereses de la deuda, creció más que los ingresos del Gobierno, en parte reflejando los efectos de la inflación", señaló la ONS.
Todo ello coincide con que una reciente venta de bonos a escala mundial ha elevado las rentabilidades, encareciendo la financiación para las principales economías, entre ellas Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido. La rentabilidad de los bonos del Tesoro británicos a 10 años se situaba justo por debajo del 5,4% a finales de septiembre, tras haber alcanzado un máximo de 19 años a principios de ese mes.
Mientras tanto, el endeudamiento del Gobierno británico entre abril y septiembre de 2026 alcanzó los 97.800 millones de libras (116.500 millones de euros), ligeramente por debajo del mismo periodo del año anterior y equivalente al 3,1% del producto interior bruto (PIB). Aun así, la cifra fue 6.000 millones de libras (7.100 millones de euros) superior a la previsión de la Office for Budget Responsibility.
La deuda neta del sector público a finales de septiembre de 2026 se estimó provisionalmente en más de 3 billones de libras (3,57 billones de euros) por primera vez. No obstante, en proporción al tamaño de la economía, la deuda era inferior a la de un año antes, según la ONS.
La deuda se situó en el 94% del PIB, frente al 94,7% de un año antes.