Para jubilarse con el 70 % de su sueldo, los trabajadores con salarios medios podrían necesitar ahorrar más de 1.000 € extra al mes en Suiza y más de 600 € en Alemania. Euronews Business compara las estimaciones para mujeres y hombres en Europa.
Se prevé que las pensiones obligatorias no alcancen el objetivo de ingresos de jubilación de la OCDE en 22 de los 30 países europeos que ha estudiado.
En su informe 'Pensions Outlook 2026', la OCDE calcula cuánto más tendrían que ahorrar los trabajadores con salarios medios a lo largo de toda su carrera para jubilarse con el 70% de su salario bruto.
Lituania presenta la mayor brecha en proporción a los ingresos, del 20,7%, mientras que Suiza registra la mayor aportación mensual estimada, de más de 1.000 euros al mes para los hombres con salarios medios.
La OCDE denomina a esto la brecha de cotización. Es la parte adicional de los ingresos que los empleados tendrían que aportar a un plan de pensiones voluntario, además de sus contribuciones obligatorias, para alcanzar el objetivo.
La cuantía de ingresos que las personas necesitan en la jubilación depende en parte de lo que esperan gastar. "No existe un objetivo universal de ingresos para la jubilación. En lugar de utilizar tasas objetivo de sustitución, se podrían usar referencias de consumo, que son niveles de gasto objetivo para alcanzar determinados estilos de vida en la jubilación", explicó Stéphanie Payet, analista de políticas de la OCDE, a Euronews Business.
La OCDE calcula las brechas de cotización, que oscilan entre el 0,4% en Turquía y el 20,7% en Lituania entre los empleados varones con ingresos medios. Las tasas son en su mayoría similares para las mujeres. Pero en Polonia y Hungría la brecha para las mujeres es 8,6 y 2,9 puntos porcentuales superior, respectivamente.
La brecha se sitúa en dos dígitos en muchos países: Irlanda (19,4%), Polonia (17,3%), Croacia (15,7%), Eslovenia (12,5%), Letonia (12,3%), Estonia (12,2%), Suiza (12,1%), Alemania (11,1%), Bélgica (10,7%) e Islandia (10%).
"Cuando las brechas son grandes, significa que a menudo la gente ha ahorrado por debajo de lo necesario y que, por tanto, no tendrá suficiente para mantener un buen nivel de vida en la jubilación", señaló el profesor Iain Clacher, de la Universidad de Leeds, a Euronews Business.
Entre otras grandes economías, la brecha es del 9,1% en el Reino Unido y del 6,2% en Francia.
Es menor en Bulgaria (4,4%), Eslovaquia (3,9%) y Suecia (2,2%). Turquía registra la brecha positiva más pequeña, del 0,4%.
En Austria, Dinamarca, Grecia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y España se espera que las pensiones obligatorias alcancen el objetivo de ingresos de jubilación de la OCDE para los hombres con salarios medios.
¿Cuánto más tendrían que ahorrar al mes los trabajadores?
Euronews Business aplicó las tasas de contribución de la OCDE a los salarios brutos medios de 2025. El mismo porcentaje puede traducirse en cantidades muy diferentes en función de lo que ganan los trabajadores.
Con los salarios brutos medios de 2025, la aportación adicional estimada para los hombres oscila entre unos 5 euros al mes en Turquía y 1.084 euros en Suiza.
La cifra supera los 500 euros al mes en Irlanda (974 euros), Islandia (716 euros), Alemania (617 euros), Bélgica (556 euros) y Noruega (532 euros).
En el Reino Unido, un hombre con el salario medio tendría que ahorrar unos 494 euros al mes para alcanzar el indicador de la OCDE. La cifra es de 238 euros en Francia, 64 euros en Eslovaquia, 68 euros en Bulgaria, 91 euros en Suecia, 111 euros en Rumanía, 129 euros en Hungría y 360 euros en Polonia.
Incluso una aportación mensual relativamente pequeña puede suponer una carga donde los salarios son más bajos. Los ingresos brutos medios mensuales en 2025 oscilaron entre 1.549 euros en Turquía y 8.957 euros en Suiza. Fueron de 5.558 euros en Alemania, 5.445 euros en el Reino Unido, 4.195 euros en Suecia, 3.830 euros en Francia, 2.078 euros en Polonia y 1.772 euros en Hungría.
Con esos niveles salariales, unos ingresos de jubilación equivalentes al 70% de los ingresos serían de unos 1.084 euros al mes en Turquía y 6.270 euros en Suiza.
¿Por qué difieren las brechas de cotización?
Payet indicó que las diferencias están directamente relacionadas con los ingresos que los empleados pueden esperar de las pensiones obligatorias. La tasa de sustitución mide los ingresos por pensión como proporción de los ingresos de un trabajador antes de la jubilación.
"Una menor tasa de sustitución del sistema de pensiones obligatorias significa que habrá que aportar más de forma voluntaria para alcanzar la tasa de sustitución objetivo", afirmó.
La profesora Traute Meyer, de la Universidad de Southampton, relacionó la amplia brecha de cotización de Polonia con los recortes de las pensiones estatales tras la transición del socialismo de Estado a la economía de mercado. Vinculó la gran brecha de Irlanda con las tradicionalmente bajas pensiones obligatorias del país como estado de bienestar liberal. Señaló los sólidos mandatos de las pensiones públicas en Suecia, arraigados en la gobernanza socialdemócrata, como motivo de su menor brecha.
"Las brechas pequeñas también pueden significar que solo los trabajadores formales están protegidos, dejando a muchos fuera de la cobertura obligatoria (Turquía)", apuntó.
El poder adquisitivo del dinero en la jubilación
El profesor Lauri Leppik, de la Universidad de Tallin, señaló que una brecha de cotización pequeña nos dice poco sobre lo que puede comprar una pensión obligatoria en países como Turquía.
Clacher añadió que "la brecha de cotización por sí sola no ofrece una imagen clara, ya que el otro factor importante es el poder adquisitivo del dinero en la jubilación".
Los ingresos por pensiones varían mucho en Europa. En 2023, el gasto de la UE en pensiones de vejez fue de una media de unos 1.440 euros al mes por beneficiario, según Eurostat.
Esa cifra se refiere a personas que ya reciben una pensión, incluidas aquellas con carreras más cortas. El indicador de la OCDE se refiere a los empleados que entran en el mercado laboral y completan una carrera completa.
Pobreza en la jubilación
Meyer señaló el riesgo de pobreza en la jubilación.
"Las investigaciones muestran de forma constante que el ahorro voluntario para la jubilación es insuficiente, especialmente entre quienes tienen ingresos más bajos. La gente infravalora sus necesidades futuras, da prioridad a las demandas actuales, desconfía de los planes privados o carece de medios para ahorrar", indicó a Euronews Business.
¿Qué podría cambiar antes de que los trabajadores se jubilen?
La brecha de cotización es una medida prospectiva. No nos dice nada sobre los jubilados actuales. "Se basa en las tasas de sustitución esperadas para los trabajadores que se incorporan hoy al mercado laboral, suponiendo que las normas del sistema de pensiones seguirán siendo las mismas hasta que estos trabajadores se jubilen", explicó Payet.
Las proyecciones incluyen los cambios ya recogidos en la legislación, entre ellos los aumentos previstos de las edades de jubilación. El profesor Marek Góra, de la Escuela de Economía de Varsovia, señaló que otros cambios podrían afectar a cuánto necesitan ahorrar los trabajadores. En su opinión, edades de jubilación más altas reducirían la necesidad de ahorro adicional, mientras que tasas de sustitución más bajas la aumentarían.
"Como resultado, la necesidad real de ahorros adicionales voluntarios para la jubilación es menos nítida de lo que sugieren las estimaciones", sostuvo.
¿Cómo funciona la brecha de cotización?
Payet puso el ejemplo de un trabajador con ingresos medios cuya pensión obligatoria se espera que sustituya el 50% de sus ingresos. Según las hipótesis de su ejemplo, destinar alrededor del 9% de los ingresos a un plan de pensiones de aportación definida desde los 22 años hasta la jubilación cubriría los 20 puntos porcentuales restantes.
Tomemos a un trabajador que gana 3.000 euros al mes justo antes de jubilarse. El objetivo del 70% le proporcionaría unos ingresos brutos de jubilación de 2.100 euros al mes. Si su pensión obligatoria le pagara 1.500 euros al mes, la diferencia sería de 600 euros al mes.
Con un salario de 3.000 euros, una aportación del 9% supone 270 euros al mes. El trabajador ahorraría la misma proporción de sus ingresos a lo largo de toda su carrera, de modo que la cantidad en euros sería menor cuando sus ingresos fueran inferiores. Según las hipótesis del ejemplo, esas aportaciones y sus rendimientos de inversión proporcionarían los 600 euros adicionales al mes en la jubilación.