Desde una lata de cerveza con publicidad en español del Mundial de los noventa hasta plásticos arrastrados por las corrientes marinas. El Typhoon Project recoge hasta una tonelada de residuos al día en las costas más inaccesibles de las islas griegas.
Entre 500 kilos y una tonelada de residuos al día. ¿Cada día? La cifra puede parecer exagerada, pero esa es la cantidad de basura que deben gestionar los equipos de limpieza del Typhoon Project.
Recorren costas de difícil acceso, islotes e islas griegas que cada año reciben a decenas de miles de visitantes. En la mayoría de los casos, no se trata de basura abandonada por los bañistas en las playas, sino de residuos arrastrados por las corrientes marinas.
Así fue como una lata de cerveza con publicidad en español de un Mundial de fútbol de los años 90 acabó en el islote de Pátroklos, situado en el golfo Sarónico, a unas 65 millas náuticas de Atenas.
El programa, que comenzó en julio de 2019, es una iniciativa de la Fundación de Interés Público Athanasios C. Laskaridis. En febrero de 2023 ya se había completado el primer ciclo de limpieza de las costas insulares y de la mayor parte del litoral continental.
"Cada día, los 365 días del año, se despliegan cinco lanchas neumáticas desde el Typhoon. Es un barco moderno, de construcción noruega, que tiene 72 metros de eslora. Nuestro equipo, formado por veinte personas, limpia las costas inaccesibles que no están conectadas con la red de carreteras o que no cuentan con ninguna empresa turística organizada. Por tanto, estas costas no podrían limpiarse de otra manera", explica Thanasis Besios, director del Proyecto Typhoon.
Los residuos recogidos en las costas se trasladan al barco, pero el trabajo del equipo no termina ahí. Además de transportar los desechos a las instalaciones adecuadas para su reciclaje, los trabajadores se encargan de registrar y analizar los datos, una tarea igualmente importante.
"Una parte del proyecto es la recogida de residuos, pero la segunda es la recopilación de datos. Llevamos un registro detallado de todos los residuos. Sabemos exactamente qué cantidad recogemos, cuántos kilos y cuántas piezas proceden de cada playa. En este momento tenemos la mayor base de datos sobre contaminación marina del Mediterráneo y la ampliamos cada día. Hemos completado más de 10.000 limpiezas", declaró Besios a 'Euronews'.
La Fundación de Interés Público Athanasios C. Laskaridis comenzó su actividad hace unos nueve años y centra su labor en tres ámbitos principales: la protección del medioambiente, especialmente del mar; el apoyo a las microempresas; y las donaciones a terceros para promover el bien común.
Tras siete años de actividad en los mares griegos, el balance del Typhoon Project es tan impresionante como desalentador. "Con el Typhoon hemos recogido más de 1.140 toneladas de residuos. Para hacerse una idea, hablamos del equivalente a 22 piscinas olímpicas o, dicho de otro modo, de unos 1.160 contenedores de gran tamaño", señaló Peggy Xirotagarou, directora ejecutiva de la fundación.
Pero la contaminación no es un problema que afecte únicamente al mar. En numerosos puntos del país siguen existiendo vertederos ilegales sin control. "Al observar los residuos que encontrábamos en las costas, comprendimos que un gran porcentaje procedía del interior. Así que, en 2024, creamos un nuevo programa. Lo llamamos 'Ciclón'. Se trata de limpiezas a gran escala en lagos, ríos y yacimientos arqueológicos. Hemos creado tres grandes equipos, distribuidos por distintos puntos de Grecia, que recogen cada día más de 1.000 kilos de residuos", explicó Xirotagarou.
El Typhoon Project colabora con el Laboratorio de Geología Marina y Oceanografía Física del Departamento de Geología de la Universidad de Patras en el estudio de los residuos bentónicos de los golfos Sarónico y Termaico, así como con el Grupo de Investigación de Teledetección Marina de la Universidad del Egeo para detectar y cartografiar plásticos mediante nuevas tecnologías.
Además, organiza actividades educativas en las escuelas de las islas que visita.
"En cada lugar que visitamos adoptamos un enfoque holístico. Nuestro trabajo no se limita a las limpiezas. Hemos diseñado programas educativos que también llevamos a cabo. Así que, en cada lugar al que vamos, nos acercamos a las escuelas. Entramos en las aulas y llevamos a los niños a las playas para sensibilizarlos. Porque ese es el objetivo final: que se conviertan en ciudadanos responsables y que cese este uso indiscriminado de los plásticos de un solo uso", declaró a 'Euronews' Peggy Xirotagarou.