Francia no acuñaba monedas de oro interesantes para invertir desde que Napoleón aparecía en los billetes; ahora la Casa de la Moneda de París lanza las Mariannes de oro.
La Casa de la Moneda de París anunció este martes que empezará pronto a vender monedas de oro macizo para inversión, las primeras desde que dejó de acuñar napoleones y luises hace más de un siglo.
Cuatro versiones de las nuevas monedas Marianne saldrán a la venta el 16 de junio, con tamaños que van desde una décima de onza (3,1 gramos) hasta una onza completa (31,1 gramos).
En una cara lucirán el rostro simbólico de Marianne, que representa a la República Francesa, y en la otra un mapa del territorio nacional, explicó la Casa de la Moneda.
Los napoleones fueron la moneda de oro de referencia para inversión en Francia entre 1803 y 1914, y el nombre Napoleón se extendió más allá del propio emperador para designar todo el estándar de monedas de oro de 20 francos.
Se acuñaban con oro de pureza del 90 %, pesaban 6,45 gramos y contenían 0,1867 onzas troy de oro.
Los louis o louis d'or, que significan literalmente Luis de oro, eran aún más antiguos. Se introdujeron por primera vez bajo Luis XIII en 1640, con el retrato del rey en una cara y las armas reales francesas en el reverso.
Esta moneda fue sustituida por el franco francés en tiempos de la Revolución y más tarde por el Napoleón, de valor similar. El valor del louis d'or se fijó inicialmente en diez libras, pero fue evolucionando con los sucesivos reinados hasta alcanzar 24 libras con Luis XV.
Las nuevas monedas Marianne competirán en el mercado mundial con los Krugerrand sudafricanos, los Maple Leaf canadienses o las American Gold Eagle estadounidenses.
Monedas de oro como valor refugio
El objetivo es "democratizar el mercado del oro en Francia", explicó a los periodistas el director de la Casa de la Moneda, Marc Schwartz, antes del lanzamiento, citando la "demanda de los inversores" ante el fuerte encarecimiento del metal en los últimos años.
La mayoría de los inversores que desean comprar oro, considerado un valor refugio frente a otras inversiones, suele optar por fondos cotizados que replican el precio del metal o por acciones de compañías mineras auríferas.
Las monedas de oro y plata que emite actualmente la Casa de la Moneda son piezas conmemorativas o de colección elaboradas con aleaciones que contienen menores porcentajes de metal precioso.
Pero las nuevas monedas se venderán al precio de mercado del oro, actualmente en torno a 4.600 dólares la onza tras subir más de un 65 % el año pasado.
Para los inversores que quieran evitar el coste de almacenar y proteger oro en sus domicilios, la Casa de la Moneda ofrecerá una moneda digital 'e-Marianne' que conservará hasta el día en que su propietario decida venderla.
La Casa de la Moneda de París no precisó cuántas monedas espera vender. Sus ingresos aumentaron un 1,7 % el año pasado hasta alcanzar 197 millones de euros (230 millones de dólares).