Un hallazgo cerca de Dresde revela varios anillos de bronce de más de 3.000 años, cuyo uso y significado siguen siendo un misterio para los arqueólogos.
En Wilschdorf, un barrio al norte de Dresde, al este de Alemania, un hombre ha encontrado un yacimiento de anillos de la Edad de Bronce tardía. Los anillos datan de entre el 1300 y el 1100 a.C. aproximadamente. La decoración de los anillos permitió datarlos: dos de las piezas son anillos para los brazos; retorcidos, con los extremos rectos, decorados y superpuestos. Las cuatro restantes son anillos para las piernas; abiertos y con nervaduras diagonales.
Este tipo de anillos para brazos y piernas eran comunes en gran parte de Europa Central. Formaban parte del atuendo tradicional como joyas y servían como expresión visible de riqueza.
La razón por la que se enterraban estas elaboradas piezas de joyería hace más de 3.000 años y el significado que tenía este comportamiento han sido objeto de debate científico durante mucho tiempo. La Oficina Estatal de Arqueología de Sajonia (LfA, por su nombre oficial en alemán) subraya que no parece tratarse de tesoros que fueran enterrados en tiempos de necesidad y que sus dueños ya no pudieran recuperar.
El gran número de yacimientos de bronce comparables en Europa Central, que a menudo no están dispuestos al azar sino que siguen un patrón recurrente, indica que pueden haber sido ofrendas deliberadas y rituales, posiblemente a deidades hoy desconocidas.
El descubridor de los anillos era un detectorista certificado y utilizaba detectores de metales para buscar objetos ocultos. En Sajonia, esta actividad está sujeta a autorización. Tras el hallazgo, informó inmediatamente a las autoridades responsables del LfA, que se encargaron de recuperar las piezas de forma profesional.