La Unión Europea activa sus mecanismos de alerta tras las muertes en un crucero, aunque el ECDC califica el riesgo de muy bajo. A pesar de que la UE mejoró la coordinación tras el COVID-19, la falta de un protocolo unificado obliga a aplicar cuarentenas dispares que van de 3 a 6 semanas.
El brote de hantavirus ha suscitado dudas sobre si la Unión Europea está suficientemente preparada para la próxima pandemia, sea cuando sea.
Los expertos han descartado hasta ahora razones para el pánico, pero las muertes causadas por la agresiva variante Andes en el crucero MV Hondius están suscitando inquietud.
Aunque el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha clasificado el riesgo como "muy bajo", el Consejo de la Unión Europea activó el jueves su mecanismo de respuesta a las crisis en modo de intercambio de información para vigilar activamente el brote.
Pero ésta no es la única medida que puede emplear la UE: dispone de más herramientas para hacer frente al brote en caso de una escalada grave.
¿Cuáles son los protocolos antipandémicos de la UE?
Tras la pandemia de COVID-19, la UE estableció protocolos para mejorar su rapidez, coordinación y respuesta a las amenazas sanitarias transfronterizas, a fin de evitar el caos provocado por las diferentes normativas e informes, así como las disputas sobre la aprobación y distribución de vacunas en todo el bloque.
Si surgiera una nueva amenaza sanitaria en la UE, hay dos reglamentos especialmente importantes.
El primero es el Reglamento 2022/2371. Su principal disposición obliga a los países a alertarse mutuamente lo antes posible, en un plazo de 24 horas, a través del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta.
Se considera que una amenaza es lo suficientemente grave como para activar la alerta si es inusual o inesperada para el lugar y el momento dados, causa una mortalidad significativa, crece rápidamente en escala o afecta a más de un país y supera la capacidad de respuesta nacional.
Su protocolo gemelo, el 2022/2372, se centra más en el control y la coordinación, estableciendo procedimientos para la aprobación conjunta y el almacenamiento de vacunas y medicamentos, que fue una de las cuestiones más controvertidas durante la última pandemia.
La Comisión Europea puede activar el primer reglamento basándose en las recomendaciones del ECDC o de la Agencia Europea de Medicamentos, mientras que el Consejo de la Unión Europea puede poner en marcha el segundo.
Además, los Estados miembros de la UE pueden invocar el Mecanismo Europeo de Protección Civil, que se centra en el apoyo a los equipos y material de respuesta.
España puso en marcha recientemente el mecanismo para el hantavirus. También incluye a 10 Estados no pertenecientes a la UE: Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Noruega, Serbia, Türkiye y Ucrania.
¿Y las medidas de cuarentena y distanciamiento del hantavirus?
Sin embargo, hay una advertencia importante: cuando se trata de medidas de cuarentena y prevención, no existe un protocolo unificado ni un manual europeo.
Cada país tiene sus propias medidas, como vimos durante la pandemia de COVID-19.
Una respuesta tan fracturada podría haber sido un problema tras el reciente brote de hantavirus, pero hasta ahora, la respuesta internacional al virus parece haber estado mejor coordinada.
De hecho, Alemania, Italia, España, el Reino Unido, EE.UU. y otros países que se enfrentan a casos de hantavirus están reaccionando de forma muy similar, siguiendo las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las recomendaciones incluyen una cuarentena de seis semanas para los contactos de alto riesgo, pruebas PCR, vigilancia estricta, movimiento limitado y distanciamiento seguro de un metro y medio a dos metros.
Normalmente, la cuarentena puede cumplirse en casa, pero países como el Reino Unido y Francia exigen que los pacientes pasen al menos parte de ella en un hospital.
En el primero, las personas deben permanecer en cuarentena hospitalaria un mínimo de 72 horas, mientras que Francia obliga a los pacientes a pasar allí toda la cuarentena. No obstante, las autoridades francesas afirman que el aislamiento podría finalizar antes de los primeros 14 días, en función de los síntomas.
Otros países no europeos, como Australia y Canadá, optan en cambio por una cuarentena más corta, de tres semanas.
Así pues, Europa está más preparada que hace seis años, pero estar preparado no siempre significa estar listo, y puede que sólo descubramos si esa diferencia importa en la próxima pandemia.