Madonna publica 'Confessions II', secuela de 'Confessions on a Dance Floor' de 2005. El fan Mikhail Calvez repasa los temas y se pregunta si la pista sigue viva en 2026.
Tras una serie de fracasos comerciales y de crítica, Madonna ha publicado por fin su muy esperado álbum 'Confessions II', continuación de su exitoso 'Confessions on a Dance Floor' (2005).
Los fans, en especial los gais, llevaban mucho tiempo esperando un nuevo disco de baile de la Reina del Pop y por fin lo tienen. Seguidores de todo el mundo se han congregado para hacerse con el álbum y estar entre los primeros en escucharlo, y muchos no han dejado de elogiarlo durante todo el día de su lanzamiento.
Uno de los lugares donde se organizó un evento especial dedicado a Madonna fue Lyon, en Francia. En la fiesta de lanzamiento, los fans se reunieron frente a una tienda de vinilos hacia las 22:30, aunque las ventas no empezaban hasta las 0:00.
"Vivo en una pequeña ciudad cerca de Lyon y he venido en coche solo para comprar el CD y el vinilo. Empezaré a escucharlo en cuanto me siente en el coche", explicaba uno de los asistentes más impacientes.
"Mi marido ya está dormido, pero escucharé el álbum con los auriculares puestos cuando vuelva a casa esta noche. ¡Han pasado diez años!", añadía otra fan entusiasmada.
Una forma de explicar la expectación en torno a este lanzamiento es fijarse en la estrategia de marketing que el equipo de Madonna ha puesto en marcha para 'Confessions II'. La estrella del pop lleva mucho tiempo despertando la curiosidad del público, y la promoción de este álbum ha sido sencillamente impecable.
Desde la publicación del primer sencillo, 'I Feel So Free', y su breve aparición en el concierto de Sabrina Carpenter en Coachella, hasta una gran colaboración con la aplicación de citas gay Grindr (que muchos usuarios han encontrado realmente molesta) y un cortometraje NSFW lleno de estrellas en el que suenan varios temas del álbum, queda claro que el equipo de marketing de Madonna ha trabajado a destajo.
La pregunta clave ahora es si Madonna ha logrado firmar una continuación que merezca la pena.
La identidad visual del álbum es sobresaliente, con colores vivos, poses muy trabajadas de Madonna y, al mismo tiempo, una gran sencillez en el conjunto. La marca 'Confessions II' ha sido desarrollada por la misma empresa que contribuyó al éxito de 'brat', de Charli XCX, Special Offer, Inc.
El disco se abre con el sencillo de aire casi de mantra 'I Feel So Free', en el que Madonna afirma que desea "crear un nuevo personaje" y "una identidad diferente", una declaración muy audaz viniendo de una de las cantantes más importantes de la historia de la música. En este tema de corte house, Madonna introduce el gran tema de todo el álbum, la pista de baile. La canción recuerda a 'I Feel Love', de Donna Summer, por el uso repetitivo del título a lo largo del tema. Madonna, sin embargo, le imprime un sello propio gracias a unas voces más sensibles y a abundantes gemidos. Sexy, ¿no?
La segunda pista, 'Good For The Soul', entra con una transición fluida. Madonna concibió 'Confessions on a Dance Floor' como una fiesta sin interrupciones, pero en su momento no lo consiguió. En 2025 volvió a publicar el álbum tal y como lo había imaginado, aunque las transiciones de 'Confessions II' son mucho mejores y más emocionantes. Las voces están bastante procesadas, pero encajan con el sonido electropop del tema. Las cuerdas, sobre todo hacia el final, son la guinda que termina de redondear la canción.
'One Step Away' arranca con otra declaración de intenciones de Madonna, que afirma que "la gente cree que la música de baile es superficial" y que, a su juicio, "se equivocan por completo". El tema mezcla instrumentos clásicos como el piano y las cuerdas con una base electrónica. Las voces suenan naturales y limpias y desmienten a los escépticos, Madonna sigue pudiendo cantar a sus 67 años. El ritmo, sin embargo, resulta repetitivo y da la sensación de que evoluciona poco. Aun así, los DJs se lo pasarán en grande con este corte.
La enésima transición impecable nos lleva a 'Bring Your Love', con la princesa del pop Sabrina Carpenter. Es el segundo sencillo y se estrenó en el festival de Coachella de este año durante el concierto de Carpenter. Llama la atención el cambio de sonido respecto a su lanzamiento inicial, un cambio que le sienta bien. 'Bring Your Love' sigue la llamada "fórmula pop", lo que hace que se te quede en la cabeza de inmediato. Sabrina y Madonna tienen "algo de lo que hablar", pero ¿de qué se trata?
Danceteria es la respuesta, el mítico club nocturno donde Madonna solía salir de fiesta y donde pusieron por primera vez su maqueta. La artista demuestra que también sabe rapear mientras cuenta lo que sucedió en aquel lugar. Vuelve además a mencionar nombres propios, como hacía en 'Vogue', aunque esta vez se centra en celebridades de Hollywood. La canción arranca de forma algo brusca, pero se olvida pronto en cuanto uno entra en el tema. Otra elección interesante es el cambio de ritmo hacia el final, que suena casi como una remezcla de la primera mitad. Un tema ideal para cualquier fiesta.
'Read My Lips' cuenta con la colaboración del colombiano Feid. El tema tiene un aire alegre y animado, con más instrumentos acústicos y sonidos propios de la música latina tradicional. Da la impresión de que Madonna quería a Bad Bunny, pero que no estaba disponible. Feid canta en español y Madge lo hace en inglés, y al final nos suelta un "cierra la boca".
'Everything' empieza con un sonido íntimo y acústico, cuerdas y voz casi a capela, con menos procesamiento, pero después todo cambia. Llega una descarga de bases electro y techno con voces en bucle. Es fácil apostar a que esta canción sonará en muchos clubes techno. ¿Está intentando Madonna ir más allá de la pista de baile disco? Si es así, va por buen camino. El tema vuelve a los instrumentos clásicos al final y cierra bien el relato.
Llega el tercer sencillo. 'Love Sensation' suena muy parecido a 'Bring Your Love', sobre todo en el estribillo. Si se escuchan uno detrás de otro, cuesta no pensar que se trata de la misma canción. El tema es divertido y desprende un aire aún más disco, pero no ofrece nada excepcional. La frase "there's nothing that we cannot do" acaba resultando algo cansina.
'Love Without Words' es otro tema house que invita al público a la pista de baile. Literalmente. Llega a suplicar al oyente que vaya al club. La canción pop suena bastante experimental, con voces cortadas y un cambio de ritmo.
La que sigue impulsando el relato con sintetizadores futuristas es 'Bizzare', con la participación de Martin Garrix. Suena bien, pero vuelve a ceñirse a una fórmula pop repetitiva que acaba volviendo la pieza algo sosa. Pese a ello, Garrix hace un gran trabajo y su sello se nota mucho.
Pista de baile, pista de baile, pista de baile... El gran tema de Madonna está en primer plano y, a estas alturas del álbum, muchos oyentes desearán que pase a otra cosa. No hay suerte con 'School', un corte experimental con sonidos electrónicos distorsionados, letras repetitivas y, por momentos, voces que suenan casi masculinas. Para bailar está bien, pero no deja demasiada huella.
Por fin llega un respiro respecto a la fórmula con 'Fragile', que se abre con otro monólogo de Madonna, esta vez sobre la filosofía de vida. Esta canción suena a la Madonna de antes, en concreto a sus etapas de 'Ray of Light' y 'Erotica'. No es un tema de muchos BPM y cuesta imaginarlo en un club, pero los seguidores de toda la vida lo disfrutarán a fondo.
De "Je suis désolée" a "Je n'étais pas perdue; J'étais juste cassée; Ils ont essayé de me faire tomber; Je m'en fous", Madonna parece avanzar en su aventura francófona con la ayuda de Stromae en la canción 'My Sins Are My Savior'. Si alguien espera oír cantar al belga, sentirá cierta decepción, solo habla. El tema suena muy años noventa y invita a moverse despacio, con cuidado y con elegancia. Además, las muestras de sonido elegidas resultan interesantes, da la sensación de que Madonna ha partido de 'Erotica' para construir esta atmósfera.
'Betrayal' mantiene la misma sensación. La pieza recurre a muchos instrumentos clásicos y suena íntima, a menudo emotiva. Se suma a 'The Test', que Madonna canta a dúo con su hija Lola Leon, como otro tema que explora la vida privada de la artista. Desprende letras y energía cálidas y la voz de su hija suena muy particular. Pese a estos aspectos positivos, planea la duda de si estos últimos cortes son necesarios, ya que no siguen realmente la línea de baile alegre y de alta energía que define el resto del álbum.
El corte final, 'L.E.S. Girl', pone punto y final a este infierno de baile con unas preciosas voces en solitario, menos procesadas, acompañadas por un elaborado acompañamiento instrumental. Madonna se siente "desnuda vocalmente" y nos deja entrever quién es de verdad detrás del descaro, la fama, la ropa y el maquillaje, y el oyente lo percibe.
Madonna nos anima a romper nuestra coraza, salir a la calle, sentirnos liberados y ser diferentes, algo que, según ella, mucha gente ha olvidado cómo hacer.
A estas alturas de su carrera, recurre a su propia obra, ya sea 'Confessions II - The Film' o su álbum 'Erotica' de 1992. Fue un acierto invitar al legendario productor pop Stuart Price a colaborar en el disco y el resultado es sobresaliente. Viajamos atrás en el tiempo para redescubrir a aquella Madonna y al mismo tiempo seguimos avanzando.
'Confessions II' no es, desde luego, una obra maestra, pero sí se siente como un soplo de aire fresco tanto para Madonna como para el público. Aunque el álbum resulta irregular y por momentos suena repetitivo, puede que sea su mejor trabajo desde 'Rebel Heart', publicado en 2015_._ Con este lanzamiento Madonna demuestra que Charli XCX se equivocaba cuando dijo que la pista de baile había muerto. Seguimos teniendo un icono de la pista de baile y nos encanta escucharlo.