Tras el brillante 'But Here We Are' de 2023, Foo Fighters regresan con nuevo integrante y un sonido directo y esencial, donde encaja 'Your Favorite Toy' en su discografía?
Foo Fighters han vivido muchos altibajos a lo largo de sus tres décadas de carrera, pero su último álbum, el 'But Here We Are' de 2023, fue uno de los grandes hitos de su etapa reciente.
Fue el primer lanzamiento de la banda desde la muerte repentina de su veterano batería Taylor Hawkins y de la madre de Dave Grohl, lo que llevó a los Foo restantes a canalizar su desgarro y su duelo en un disco catártico que sigue impresionando. Y desde luego contribuyó a disipar la etiqueta de 'rock para padres del montón' que muchos detractores les habían colgado con demasiada facilidad.
Ahora, para el duodécimo álbum de la banda, Grohl prometió un disco que "se sintiera nuevo", un capítulo fresco tras la pérdida.
Lo primero que llama la atención al escuchar 'Your Favorite Toy' es que suena... pues, a nada nuevo. Desde luego es un trabajo enérgico, con riffs musculosos y un Grohl que recupera su rugido rasposo. Sin embargo, hay una familiaridad en este álbum que sabe a decepción frente a su predecesor.
Con la mirada puesta en recrear lo que lograron con 'Wasting Light' en 2011 (un revitalizante puñetazo de rock básico grabado en cinta), 'Your Favorite Toy' sí convence por su aire desgarbado. 'Caught In The Echo' es pura alta tensión, 'Of All People' luce un fantástico barniz punk y la pieza destacada, 'Spit Shine', exhibe el trabajo sobresaliente del nuevo batería Ilan Rubin (ex Nine Inch Nails), que brilla a lo largo de todo el álbum.
Los temas de confesión y autoflagelación se multiplican, algo nada sorprendente, ya que la confesión de infidelidad de Grohl y el despido del sustituto de Hawkins, Josh Freese, han mantenido a la banda en los titulares antes de la salida de 'Your Favorite Toy'. El problema es que, aunque estas polémicas podían haberles servido de Viagra creativa, la torpeza de las letras a lo largo del disco acaba lastrando las buenas intenciones. Versos como “I move in complication / Waiting for intersection / I wanna take it back / Nobody here is truly free”, “You know you should be dead / But you’re alive instead” o “Was it ever good enough? / Anything to be the person you want” suenan más bien superficiales, en lugar de sinceros intentos de plantar cara a los propios demonios.
Con todo, teniendo en cuenta la longevidad de la banda y su capacidad para capear todo tipo de tormentas, tampoco es fácil exigir una renovación total a estas alturas. 'Your Favorite Toy' funciona como un chute de energía de 36 minutos, que satisface al instante y supera sin demasiados problemas trabajos como 'Concrete And Gold' de 2017 y 'Medicine At Midnight' de 2021. No da la sensación, sin embargo, de que vaya a perdurar demasiado, y puede que obligue de nuevo a los fans a salir en defensa de los Foos frente a quienes les acusan de ser ya fiables, pero no imprescindibles.
Y hablando de ello (transición impecable, gracias), aquí va un repaso a los álbumes imprescindibles de la banda, para que quienes llegan de nuevas no se sientan perdidos durante mucho más tiempo y para recordar a los seguidores las joyas de las que hemos podido disfrutar a lo largo de los años.
Estos son los mejores álbumes de Foo Fighters que no deberían faltar en ninguna colección, ordenados:
The Colour And The Shape (1997)
Si solo puedes tener un álbum de Foo Fighters, que sea este. 'The Colour And The Shape' es el segundo trabajo de la banda y lo tiene todo: riffs ('Monkey Wrench'), himnos ('Everlong'), baladas ('Walking After You'), ganchos pegadizos ('See You'), pasión ('Hey, Johnny Park'), baterías descomunales ('Up In Arms') y un cierre de disco perfecto ('New Way Home')... Es un álbum sin canciones de relleno y uno de los discos de rock fundamentales de los años 90. Casi 30 años después, sigue siendo su trabajo más cohesionado y poderoso hasta la fecha. Y si tus cuerdas vocales nunca han estado a punto de presentar la dimisión después de intentar gritar “One last thing before I quit / I never wanted any more / Than I could fit into my head / I still remember every single word you said / And all the shit that somehow came along with it / Still there’s one thing that comforts me / Since I was always caged and now I’m freeeeeeeeeee...” en 'Monkey Wrench', quizá aún no seas un auténtico fan de Foo con carné.
There Is Nothing Left To Lose (1999)
En comparación con 'The Colour And The Shape', el tercer álbum de la banda resultó algo más amable para las radios, lo que lo convirtió en un disco divisivo para los primeros fans. Aun así, merece sobradamente el segundo puesto del podio, porque los cortes más pop ('Learn To Fly', 'Next Year') se equilibran a la perfección con joyas más contundentes, en especial la diana envenenada dirigida a Courtney Love, 'Stacked Actors', y la pujante 'Breakout'. Luego está la balada 'Aurora', una canción melancólica y perfecta que resume la honestidad y la excelencia de 'There Is Nothing Left To Lose'. Así que sí, fue el sonido de un pop rock más directo y una salida del molde marcado por 'Foo Fighters' y 'The Colour And The Shape'. Pero funcionó.
Wasting Light (2011)
En la segunda mitad de la carrera de los Foos, 'Wasting Light' sigue siendo su obra más sólida. En el momento de su lanzamiento supuso una especie de regreso a las esencias, un enfoque más roquero y básico que incluía algunas de las grabaciones más pesadas de la banda en más de una década. Desde la abrasiva 'Rope' y 'White Limo' hasta la himnótica 'Arlandria' y el trallazo hecho para estadios 'Walk', este reinicio llevó a Dave Grohl y a su pandilla a grabar en el garaje del propio cantante, utilizando equipo analógico para el registro. El resultado, riffs afilados, estribillos pegadizos y cinco nominaciones a los Grammy, incluido el premio a álbum del año.
Foo Fighters (1995)
¿El álbum de debut tan abajo? Sí, es un clásico, pero había que elegir. Esencialmente un proyecto en solitario, con Dave Grohl tocando él mismo cada nota en solo seis días, 'Foo Fighters' fue su manera de sobreponerse a la muerte en 1994 del líder de Nirvana, Kurt Cobain. Fue una potente declaración de intenciones, un ejercicio catártico con el que uno de los mejores baterías del rock daba el salto a líder con todas las de la ley. Temas enérgicos como 'This Is A Call', 'Big Me' o 'I’ll Stick Around' demostraron que había vida después de Nirvana, y siguen golpeando con fuerza hoy.
But Here We Are (2023)
Como sucedió con el primer álbum de Foo Fighters, 'But Here We Are' nació del desgarro. Tras una ristra de discos decepcionantes, el undécimo LP de la banda llegó tras la muerte repentina del batería Taylor Hawkins, que falleció en marzo de 2022 a los 50 años. El dolor se agravó cuando meses después murió la madre de Grohl. 'But Here We Are' es el sonido de Foo Fighters encarando de frente la muerte y el duelo. No es un álbum perfecto, pero sí una de las obras más importantes y cargadas de emoción del grupo, además del listón que deberán superar los próximos lanzamientos. 'Your Favorite Toy' no lo alcanza, aunque al menos su portada no es tan monocromática.
'Your Favorite Toy' de Foo Fighters ya está disponible.