Líbano acusa a Israel de sabotear los esfuerzos de alto el fuego tras un bombardeo aéreo que mató a tres soldados de su Ejército en el sur del país.
Nueve personas, entre ellas tres soldados libaneses, murieron el sábado en un ataque aéreo israelí en el sur de Líbano, un revés para los esfuerzos destinados a preservar el recién anunciado alto el fuego entre Jerusalén y Beirut.
En un comunicado, el Ejército libanés informó de que un general de brigada, un capitán y otro soldado murieron cuando un vehículo militar fue alcanzado en una carretera entre Khardali y Nabatieh. El ataque se produjo pocos días después de que responsables libaneses e israelíes aceptaran un nuevo marco, mediado por Estados Unidos, destinado a reducir las hostilidades a lo largo de la frontera.
El Ejército israelí afirmó que el vehículo se desplazaba "de forma sospechosa" en lo que describió como una "zona de combate activa". Señaló que sus tropas habían ordenado previamente a los civiles evacuar la zona antes de las operaciones militares y subrayó que "actúa contra la organización terrorista Hezbolá, no contra el Ejército libanés".
El Ejército añadió que estaba "investigando lo sucedido".
El Ejército libanés condenó lo que calificó de continuación de una "agresión israelí brutal, deliberada y reiterada", afirmó que los ataques tienen por objetivo "frustrar todos los esfuerzos para alcanzar una solución" y acusó a Israel de socavar los intentos de lograr un alto el fuego duradero.
El presidente libanés, Joseph Aoun, también denunció el ataque, que describió como una "violación flagrante de la soberanía libanesa" y del derecho internacional. Señaló que se produjo pese a los esfuerzos de Líbano en Washington para poner fin a lo que calificó de "continuada agresión israelí que queda impune".
La escalada pone en riesgo los esfuerzos diplomáticos y amenaza el alto el fuego
Los últimos episodios de violencia ponen de relieve la fragilidad de una tregua que entró formalmente en vigor en abril, pero que se ha visto puesta a prueba en repetidas ocasiones por choques y acusaciones mutuas de violaciones. Israel y Hezbolá se han acusado mutuamente de quebrantar el alto el fuego mientras mantienen sus operaciones militares.
Según la última propuesta respaldada por Estados Unidos, Hezbolá detendría sus ataques, retiraría sus fuerzas de la frontera israelí y permitiría el despliegue del Ejército libanés en zonas designadas en las que ejercería el control exclusivo de la seguridad.
Hezbolá ha rechazado este esquema y sostiene que cualquier acuerdo debe incluir una retirada total de Israel del territorio libanés.
Las tensiones siguieron siendo muy altas el sábado, cuando Israel renovó las órdenes de evacuación para localidades del sur y el este de Líbano y llevó a cabo nuevos bombardeos en todo el sur. Hezbolá, por su parte, afirmó que había atacado a fuerzas israelíes que operaban en la zona.
En unas declaraciones difundidas el viernes por 'CNN', Aoun también criticó el papel de Irán en el conflicto y afirmó: "No es vuestro país, es nuestro país."
Acusó a Teherán de utilizar Líbano como "moneda de cambio" en sus negociaciones con Washington y añadió que "la mayoría del pueblo libanés está harta de la guerra".