Kazajistán ha liberado en la reserva natural sin vallas de Ile Balkhash a la tigresa de Amur Umit, cuyo nombre en kazajo significa "esperanza", dentro de un ambicioso proyecto para reintroducir tigres salvajes en Asia Central, de donde la especie desapareció hace más de 70 años.
Los conservacionistas han colocado a Umit un collar de seguimiento GPS/GSM para controlar sus desplazamientos.
Un tigre macho adulto sigue bajo observación mientras los expertos evalúan si está listo para ser liberado, mientras que dos cachorros, que tenían seis meses al llegar, permanecerán bajo cuidado especializado hasta cumplir 18 meses.
Las autoridades aseguran que se avisará a los vecinos de la zona si un tigre se aproxima a menos de cinco kilómetros de una localidad.