En Bélgica, una gruesa capa de lenteja de agua verde se ha extendido por los canales del centro histórico de Gante, transformando el agua en una brillante alfombra de color verde.
Los barcos turísticos siguen operando, pero esta proliferación ya ha causado problemas: el motor de una embarcación se sobrecalentó después de que las plantas obstruyeran la toma de agua.
Geert Weymeis, portavoz del organismo flamenco de gestión de vías navegables, afirma que esta expansión no tiene precedentes y la vincula con la sequía, las altas temperaturas y la lentitud de la corriente, condiciones que considera ideales para esta planta.
Estudiantes que observan desde la orilla describen la escena como impactante, aunque señalan que también despierta inquietud por el cambio climático.