Para los franceses, Morin fue ante todo un guía intelectual, desarrolló un enfoque holístico y transdisciplinar de los grandes interrogantes de nuestra época. Fuera de Francia se le conocía sobre todo como el creador del 'cinéma vérité', gracias a su 'Crónica de un verano' (1961).
Edgar Morin, figura intelectual emblemática de Francia, antiguo resistente durante la Segunda Guerra Mundial que consagró su vida a promover el espíritu crítico y a combatir la intolerancia, ha fallecido a los 104 años, según anunció el sábado su esposa.
"Es el abuelo de todos los franceses y la memoria del siglo XX", escribía el diario de izquierdas 'Libération' en un perfil publicado en 2021, dedicado a este elegante filósofo, aficionado a los sombreros y las corbatas de seda.
El sábado por la mañana, el presidente francés Emmanuel Macron rindió homenaje en X a la memoria de este "espíritu universal" y "humanismo hecho persona".
Para el antiguo inquilino del Elíseo, François Hollande, Morin "eligió, durante su larga existencia, los caminos de la libertad intelectual. Tropezando a veces, corrigiéndose siempre".
Prueba de su innegable influencia intelectual, el sábado por la mañana llovían los homenajes a Morin tanto en la derecha como en la extrema izquierda.
El líder de La France Insoumise, Jean-Luc Mélenchon, recordó que Morin "a los 102 años participó en la protesta contra la masacre de palestinos en Gaza", y concluyó: "Un ejemplo nunca muere".
El exministro de Exteriores francés, Dominique de Villepin, afirmó que "su pensamiento nos abre el camino. Su voz, tan amistosa y fraterna, nos acompañará durante mucho tiempo".
En la misma línea se expresó Enrico Letta, antiguo secretario del Partido Democrático italiano y ex jefe de gobierno, ahora presidente del Instituto Jacques Delors:
Por último, la UNESCO rindió homenaje "a la memoria y al inmenso legado filosófico de Edgar Morin, figura mayor de la pensée", cuyo "recorrido intelectual es un método para el futuro".
Qué significa ser humano
Hijo de inmigrantes judíos laicos, se formó como sociólogo, pero se consideraba más bien un "humanista", que mezclaba filosofía, psicología, etnografía y biología para intentar comprender la naturaleza humana.
En el extranjero es conocido sobre todo como el inventor del 'cinéma vérité' gracias a su documental de 1961, realizado con el cineasta Jean Rouch, 'Chronique d'un été', que retrata la vida cotidiana de jóvenes parisinos corrientes.
Las conversaciones espontáneas sobre las clases sociales, la raza, el colonialismo y otros asuntos de calado, suscitadas por la simple pregunta "¿Es usted feliz?", revolucionaron el género documental.
"Es uno de los documentales más grandes, más audaces y más originales jamás realizados", celebraba la revista 'The New Yorker' en 2013.
Para los franceses, Morin era ante todo un guía intelectual, que desarrolló un enfoque holístico y transdisciplinar de las grandes cuestiones de nuestra época.
"¿Qué significa ser humano? ¿Qué es la globalización? ¿Qué es la vida? Estas preguntas nos obligan a conectar conocimientos que hoy están dispersos en distintos campos de investigación", explicaba en 2020 a 'TV5 Monde'.
Mucho después de cumplir los cien años, seguía comentando la actualidad y compartiendo sus reflexiones con sus 220.000 seguidores en X, desde la ola de calor de 2022, cuando publicó: "París, 18:00, 40ºC: en pie, tormenta tan esperada", hasta la guerra en Ucrania, sobre la que escribió: "La guerra es una lección de odio".
"Hasta sus últimos días, Edgar Morin se mantuvo atento al mundo, a los demás y a las grandes cuestiones humanas que alimentaban su pensamiento", declaró su esposa, Sabah Abouessalam Morin, en un comunicado remitido el sábado a la AFP.
"Hoy, el vacío que deja es inmenso. Pero su valor, su lealtad hacia las personas y las ideas, su rigor moral y su esperanza siguen acompañándonos".
Rechazado por los comunistas
Morin, nacido Edgar Nahoum el 8 de julio de 1921 en París, era hijo de padres judíos inmigrados desde Grecia. Siempre se negó a que lo definieran por su identidad judía e insistía en que también era "francés, mediterráneo y ciudadano del mundo".
A los 10 años perdió a su madre, a la que adoraba, un acontecimiento que su familia intentó ocultarle durante semanas y que décadas más tarde describiría como su "Hiroshima personal".
Se refugió primero en los estudios y después en el activismo de izquierdas, y se afilió al Partido Comunista.
Tras defender en un primer momento la resistencia pacifista frente a los nazis, uno de los dos graves errores de juicio que reconocería más tarde junto con su apoyo inicial, después de la guerra, al dirigente soviético Iósif Stalin, se incorporó a la Resistencia bajo el seudónimo de Edgar Morin.
Licenciado en Historia, Geografía y Derecho, dirigió la propaganda del gobierno militar francés en la Alemania de posguerra y después trabajó como periodista antes de incorporarse al CNRS.
Apasionado por el debate intelectual, se granjeó la enemistad de sus camaradas comunistas por haber escrito en un periódico considerado proestadounidense.
Expulsado del partido, Morin alimentó una profunda desconfianza hacia el adoctrinamiento, que expresó en su obra 'Autocritique', donde insistía en la necesidad de cuestionar constantemente las propias convicciones.
No obstante, siguió siendo una voz influyente en la izquierda.
Sus análisis sobre cuestiones tan diversas como el antisemitismo que alimentaba los rumores más delirantes sobre secuestros de clientes judíos en tiendas de ropa de Orleans en la década de 1960, tema al que dedicó un libro sobre aquella histeria colectiva, o la globalización, llegaron a un público muy amplio.
Un oráculo francés
A partir de la década de 1970 empezó a alertar de los peligros medioambientales de un crecimiento económico desbocado, uno de los muchos ámbitos en los que demostró una notable clarividencia.
También criticaba con dureza el trato infligido por Israel a los palestinos y escribió en un artículo de 2002 que "los judíos de Israel, descendientes de un apartheid llamado gueto, encierran a los palestinos en guetos" y que "los judíos que fueron humillados, despreciados y perseguidos humillan, desprecian y persiguen a los palestinos".
Fue condenado por antisemitismo a raíz de ese artículo, pero el Tribunal de Casación lo absolvió. Este caso, durante el cual extremistas judíos le acusaron de ser un "judío que se odia a sí mismo", le granjeó una amplia simpatía entre sus colegas universitarios.
Prueba del respeto casi unánime que inspiraba, con motivo de su centésimo cumpleaños en 2021, Morin fue invitado a cenar por el presidente Emmanuel Macron.
Escritor prolífico, autor de decenas de libros – el último publicado en 2025 –, dejó una profunda huella con sus advertencias sobre la urgencia climática y los excesos del capitalismo salvaje.
Edgar Morin en cinco fechas:
1921 Nacimiento el 8 de julio
1941 Ingreso en el Partido Comunista francés (hasta 1951)
1950 Investigador en el CNRS, donde llega al rango de director de investigación en 1970
1982 Publicación de 'Science avec conscience' (Fayard), obra en la que formula por primera vez su teoría del "hombre complejo"
2024 Publicación de 'La méthode de la méthode', tomo 3 (Actes Sud)