La capital de los Países Bajos planteó inicialmente la medida en 2020, convirtiéndose en la primera ciudad del mundo en hacerlo.
Ámsterdam se dispone a prohibir la publicidad que daña el clima en los espacios públicos, en línea con una tendencia que se extiende por las ciudades neerlandesas. La capital de los Países Bajos vetará tanto los anuncios de combustibles fósiles como los de carne con la nueva medida.
Ámsterdam planteó inicialmente esta medida en 2020, convirtiéndose en la primera ciudad del mundo en hacerlo. Desde entonces, Francia también ha aprobado una legislación que prohíbe la publicidad de las empresas de energía no renovable, y una ciudad italiana tiene previsto seguir el mismo camino.
Las ciudades neerlandesas que lideran la lucha contra la publicidad que perjudica al clima
El 22 de enero, el Ayuntamiento de Ámsterdam aprobó una propuesta del partido ecologista GroenLinks y del partido animalista Partij voor de Dieren para prohibir los anuncios de combustibles fósiles y de carne en los espacios públicos y en la red de transporte público de la ciudad. La medida vetará la publicidad de viajes en avión, cruceros y coches de gasolina.
"La decisión de prohibir la publicidad de combustibles fósiles [...] llega en un momento crucial de la lucha contra el cambio climático", señaló Femke Sleegers, coordinadora de la iniciativa Reclame Fossielvrij (Publicidad sin Fósiles), cuando se propuso por primera vez la prohibición. "Los anuncios que presentan los combustibles fósiles como algo normal agravan la alteración del clima y no tienen cabida en una ciudad − o en un país − que cumple el Acuerdo de París".
La entrada en vigor oficial de la normativa será el uno de mayo, pese a la oposición de algunas autoridades municipales. La teniente de alcalde Melanie van der Horst considera que aplicar la prohibición en mayo es demasiado pronto. Aboga en su lugar por un "periodo de transición razonable".
Ámsterdam sigue así los pasos de otras ciudades neerlandesas que ya han aplicado prohibiciones similares, entre ellas Utrecht, La Haya, Zwolle, Delft y Nimega. Los colectivos que impulsan estas campañas sostienen que los anuncios de combustibles fósiles deben regularse de forma similar a los de tabaco y alcohol.
"Del mismo modo que las políticas antitabaco son ineficaces cuando los anuncios de cigarrillos están por todas partes, no podemos tener una política climática eficaz mientras los productos fósiles se promocionen en cada esquina", afirmó Sleegers.
Países Bajos apuesta por la acción local
Según el portal neerlandés 'NLTimes', la ministra de Clima, Sophie Hermans, se opone a una norma de ámbito estatal y prefiere actuar a nivel local. En cambio, Francia se convirtió en 2022 en el primer país europeo en prohibir los anuncios de combustibles fósiles en virtud de una nueva ley climática.
La legislación prohíbe la publicidad de todos los productos energéticos relacionados con los combustibles fósiles, como los derivados del petróleo, la energía procedente de la combustión del carbón y los hidrocarburos que contienen hidrógeno. Las empresas que incumplan la nueva ley se enfrentan a multas de entre 20.000 y 100.000 euros, y las reincidentes deberán pagar el doble.
El último paso en esta misma dirección se ha dado en Florencia, donde una moción aprobada a comienzos de febrero hará que pronto se convierta en la primera ciudad italiana en prohibir la publicidad de combustibles fósiles en los espacios públicos, con especial atención a los anuncios de vuelos, cruceros, contratos de energía fósil y automóviles.